La empresa estatal Mercasa desea que la modificación en los estatutos de Mercamadrid permita reforzar el carácter público de la sociedad, adecuar los Estatutos a la nueva Ley de Sociedades de Capital y garantizar los mecanismos de mayorías reforzadas en las decisiones clave que puedan afectar a su futuro.
A través de una nota,
Mercasa ha tomado posición en el proceso de conversaciones destinado a que el Ayuntamiento venda el 51 por ciento de las acciones que posee en Mercamadrid a la sociedad municipal Madrid Espacios y Congresos (Madrideyc) por una cifra en torno a los 190 millones de euros.
Mercasa es titular del 48,6 por ciento del capital social de Mercamadrid y este martes ha asegurado que quiere "garantizar la estabilidad presente y futura del servicio público que presta Mercamadrid". La compañía estatal ha comunicado oficialmente al Ayuntamiento su disposición a colaborar en la medida de lo posible para que resuelva sus problemas financieros, entendiendo que se trata de una decisión de reordenación patrimonial en el ámbito municipal.
Se trata de una alusión a esa
operación de venta del Ayuntamiento de sus acciones en Mercamadrid, que le reportará ingresos con los que hacer frente a pagos a proveedores. Ha recordado que Mercamadrid es una empresa pública de carácter mixto (municipal y estatal) y ha agregado que la posición de Mercasa se limita, "siempre en un marco de colaboración entre los socios, a disponer de la máxima seguridad jurídica y administrativa en el procedimiento que se ha iniciado".
El Consejo de Administración de la empresa municipal Madrid Espacios y Congresos (Madrideyc), reunido el lunes, ya ha puesto en marcha la operación destinada a la compra del 51 por ciento que el Ayuntamiento tiene en Mercamadrid. El
3 de diciembre se reunirá el Consejo de Administración de Mercamadrid, para evaluar los pormenores de la operación y el 30 del mes próximo lo hará la Junta General de la misma entidad para ver si se modifican sus estatutos de modo que se traspase la titularidad jurídica de las acciones.
"No hay nada que ocultar"
El delegado madrileño de Hacienda, Juan Bravo, ha asegurado que "nada hay que ocultar" en la operación de venta de la participación del Ayuntamiento en Mercamadrid, planteada "en clave estrictamente empresarial" para "solucionar parte de los problemas que ha causado el Gobierno a la ciudad". Asimismo, ha acusado al PSOE de estar molesto porque el Gobierno municipal haya encontrado "la solución a esos problemas" y la forma de obtener fondos para pagar a sus proveedores, a los que se deben hasta 10 meses.
Por su parte, el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha lanzado un mensaje al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, manifestando sus dudas sobre los verdaderos intereses del Consistorio en esta operación. "Espero que no sea una disculpa para atrasar los necesarios ajustes que se tienen que producir en el gasto corriente", ha apuntado.
Reunión con los empresarios
El presidente de Mercamadrid, Luis Blázquez, se ha reunido este martes con los empresarios presentes en el polígono alimentario para explicarles la operación de venta del 51 por ciento de las acciones municipales a la empresa pública Madrid Espacios y Congresos. Según fuentes municipales, en la reunión han estado presentes representantes de las asociaciones de Pescados, Frutas, Plátanos y Polivalencia, así como los máximos responsables de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Mercamadrid.
Ante este auditorio, Blázquez ha explicado que la operación "está garantizada legalmente" ya que el 51 por ciento de acciones que actualmente es propiedad del Consistorio de la capital seguirá en manos de una entidad municipal, con lo que se cumple el Reglamento de Servicios de las Corporaciones Locales y la normativa de las instituciones de régimen local, el Expediente de Municipalización que da origen a Mercamadrid y sus propios Estatutos. Respecto al 49 por ciento restante del accionariado, en manos de la empresa estatal Mercasa que, a su vez, es una filial de la SEPI, Blázquez ha indicado que corresponde al Estado "decidir libremente, ahora y en el futuro, las decisiones mercantiles que estime convenientes".