Sucesos de Madrid hoy

Estafa a 2.000 empresas con publicidad falsa

MDO/Efe | Lunes 29 de noviembre de 2010
La Guardia Civil ha detenido al "cerebro" de una estafa que podría alcanzar los tres millones de euros y en la que se han podido ver afectadas unas 2.000 empresas y entidades de toda España, que le pagaron dinero para poder anunciarse en revistas profesionales, que luego según se ha demostrado no existían.

Además, en la operación denominada "Face", desarrollada por la Comandancia de Madrid y practicada por agentes del Servicio para la Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA), han sido imputados cuatro colaboradores del detenido -cooperadores necesarios en la estafa- , que se hacían pasar por personal de la administración para inspeccionar sus locales.

Tras realizar la inspección, estos colaboradores entregaban a sus víctimas un falso diploma que acreditaba el buen funcionamiento de su empresa y les ofrecían la posibilidad de anunciarse en una revista. La operación se inició el pasado mes de mayo, cuando desde el Área de Consumo de la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid se alertó a la Guardia Civil de que una escuela infantil de Alcalá de Henares había sufrido una estafa.

Varios individuos se personaron en la guardería haciéndose pasar por personal de la Consejería para realizar una supuesta inspección sanitaria. La guardería recibió después una llamada telefónica para felicitar a su personal por sus 'excelentes' condiciones higiénico-sanitarias y para anunciar que la Administración les otorgaría un diploma acreditativo.

El engaño se cerraba cuando se les ofrecía la posibilidad de anunciarse en una revista que supuestamente editaba la Consejería y que, según ellos, era difundida en el ámbito sanitario por toda España, por un coste total de 300 euros más el IVA. Aunque la guardería había recibido un diploma, expedido por una empresa privada en lugar de la Administración, nunca se le entregó la revista.

Las primeras investigaciones revelaron que esta situación se había repetido en numerosas empresas de toda España, pertenecientes a cualquier ámbito del consumo, como talleres de automoción, restaurantes, clubes nocturnos o clínicas dentales, la mayoría de las cuales desconocía que habían sido estafadas.

Todos los afectados reclamaron su diploma y un número de la revista, pero sólo facilitaron el diploma pasado el plazo de devolución de los recibos, lo que hizo que las empresas denunciaran masivamente. Los delincuentes, como medida de seguridad, utilizaban el nombre de sociedades civiles y otro tipo de empresas que no precisan inscripción en el registro mercantil, pero finalmente la Guardia Civil pudo identificar la empresa responsable.

En el registro a la empresa se halló el material informático y la documentación que se está analizando y que ha desvelado la magnitud de las estafas y los métodos mediante los que se realizaban. Allí se encontraban los 'teleoperadores' de la empresa estafadora que se hacían pasar por funcionarios de la Administración correspondiente al ámbito de actuación de la empresa estafada (nacional, autonómica o local) y que se valían de un guión preparado al efecto para convencer a sus interlocutores de la supuesta fiabilidad de la llamada.

En las oficinas registradas se encontraron los dos únicos números editados de la revista que ofertaban, uno de los cuales tenía el número de depósito legal falsificado.