Un grupo de ayuntamientos de la región no está al corriente de pago de las cuotas de la Seguridad Social, lo que significa que sus trabajadores están perdiendo las cotizaciones que devienen de su trabajo. La Seguridad Social admite que son muy pocos, pero destaca que, por ley, no puede dar sus nombres.
Este martes, el responsable de la
Dirección Provincial de la Seguridad Social, Rodrigo Mares, presentaba el primer balance sobre recaudación que el organismo hacía desde su creación en la región. Sobre la mesa estaba la situación del Ayuntamiento de Madrid, cuya deuda supera los 7.000 millones de euros y cuya
refinanciación ha sido denegada por el Gobierno central, pero Mares tranquilizaba asegurando que el Consistorio que dirige Alberto Ruiz-Gallardón está "
al corriente de pago de las cuotas".
Según el delegado, "prácticamente" todas las administraciones, entidades públicas y ayuntamientos de la Comunidad pagan las cotizaciones de sus trabajadores. Sin embargo, y sin concretar, añadió que existe un
reducido grupo de morosos con la caja pública común. La Seguridad Social, según explicaron sus portavoces a
Madridiario, no puede dar cifras específicas de sus afiliados ni detallar los nombres de sus deudores, sean estos particulares, administraciones o empresas, en virtud de la Ley de Protección de Datos. Por lo mismo, la Dirección Provincial tampoco quiso concretar el número de municipios que se encuentran en esta situación "a menos que ellos mismos reconozcan su situación". Y esta no es precisamente boyante si se tiene en cuenta, además, que aunque el Estado
les ha permitido endeudarse más, la
reforma de la financiación que les permita no depender de los impuestos, las transferencias y las recalificaciones de suelo sigue paralizada.
La situación económica que viven los ayuntamientos ha provocado, además, retrasos devarios meses en los pagos a proveedores, empresas de servicios o constructoras como ocurre con
el Ayuntamiento de Madrid, lo que provoca que estas empresas aumenten sus deudas con la Seguridad Social. De esta forma, las peticiones de
aplazamiento de las cuotas que deben pagar
empresas,
pymes y
autónomos por sus empleados siguen creciendo desde que comenzó la crisis. Según explicó Rodrigo Mares este miércoles, estas solicitudes han crecido alrededor de 20% este año respecto al 2009, al pasar de 6.763 a las 8.563 recibidas hasta septiembre de 2010. En consecuencia, la Seguridad Social también ha aceptado un 20% más de aplazamientos que, como recordó Mares, sólo son para empresas "viables" que, aunque registren pérdidas, cuentan con un plan de desarrollo para salir de su situación.