El PSM no pedirá pactar el presupuesto de 2011, como hizo en 2010. Ni tendrá, como en 2009, el gesto de abstenerse en su aprobación. Las cuentas públicas y el 'tijeretazo' que conllevan son "antisociales" e imposibles de pactar. Según Tomás Gómez, Esperanza Aguirre ha intentado dejar atado su modelo "ultraliberal" para que nada pueda rectificarse tras las elecciones.
El líder de los socialistas madrileños se reunió este lunes con la portavoz socialista en la Asamblea, Maru Méndez, y los diputados responsables de Economía y Hacienda, Enrique Echegoyen y Adolfo Piñedo, para analizar el impacto de los que serán los
últimos presupuestos antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2011. Tras el encuentro, anunció que lo que plantea en ellos el PP es tan equivocado que "es imposible pactarlos, hay que rehacerlos porque están en las antípodas de lo que necesitan los madrileños".
"Son los presupuestos del Tea Party", denunció.
Tomás Gómez resumió que, para el año que viene, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre reduce la inversión en la
Sanidad pública (especialmente en Atención Primaria) mientras sube el dinero para los hospitales gestionados de forma privada; que se recorta en la partida de
Empleo cuando hay más de medio millón de desempleados; que las inversiones en
Educación caen un 10% al tiempo que se congelan las
becas y hay 410
profesores menos; que los servicios sociales a
mayores y
dependientes pierden un 2,5%; o que las ayudas para la adquisición de
vivienda merman hasta un 60%. Datos, recalcó, que son "públicos" y cualquier ciudadano puede consultar "en cinco minutos". "Si somos la comunidad que menos dinero dedica a Atención Primaria por habitante y la segunda que menos invierte por paciente, si dos de cada tres niños se quedan sin plaza en una escuela infantil, si el gasto por alumno cae un 10% en lo que va de legislatura yo a eso lo llamo antisocial, no sé como lo llama Esperanza Aguirre".
Seguro del cambio de Gobierno
Para los socialistas, los presupuestos y su ley de acompañamiento -que incluyen el
recorte indirecto de representantes sindicales y la
eliminación de 103 organismos y empresas públicas- son lógicos en el "ultraliberalismo" de Esperanza Aguirre. Ahora bien, no casan con sus llamadas a la austeridad: "La deuda pasará en 2011 de 9.000 a 14.000 millones [...] Mantiene 100 millones de euros en propaganda y tiene a 2.000 liberados políticos en cargos públicos nombrados a dedo". Frente a esto, el PSM propuso un Gobierno "socialdemócrata" que gaste "mejor" y vele por la protección de todos los ciudadanos. "Por eso es tan importante que se produzca el cambio de Gobierno", apuntó.
Porque Tomas Gómez reiteró su convencimiento de que será el PSOE quien gobierne la Comunidad de Madrid después de mayo de 2011. "Están (el PP) en tiempo de descuento, ha llegado el
fin de ciclo y lo saben" remató, antes de confirmar su reunión con
Alfredo Pérez Rubalcaba y José Blanco la pasada semana y asegurar que la cúpula nacional del PSOE le respalda al 100%. "Madrid es el territorio de España donde mayores posibilidades hay que se produzca el cambio político", remachó para dar por superadas los desacuerdos internos.
Precisamente horas antes de la intervención de Gómez, la presidenta participaba en el
X Encuentro Financiero Internacional Caja Madrid. Durante su intervención, Aguirre invitó a abrazar la
"ortodoxia" financiera y no intervenir en los mercados, sino generar
confianza mediante "la acumulación de capital y la asignación de los recursos financieros a las actividades más productivas y más competitivas".