Los usuarios de Metro de Madrid deben ir olvidándose poco a poco de la figura del taquillero. A partir de ahora, si tiene un problema con el billete, ocurre una incidencia o necesita preguntar por una dirección, el pasajero deberá recurrir a los conocidos interfonos amarillos cuyo uso ha decidido potenciar mediante una nueva campaña publicitaria.
En dicha campaña, en la que han participado los propios trabajadores de Metro y que será visible en los paneles publicitarios de vestíbulos, andenes y pasillos, se recuerda que los supervisores comerciales de las estaciones son la nueva 'cara amiga'.
Para contactar con ellos, el usuario deberá pulsar el botón de contacto en los interfonos, situados junto a los tornos de entrada, las escaleras mecánicas y los andenes y que a partir de ahora se hacen más visibles con una nueva señalización. Tras el mensaje "Su llamada será atendida en breves momentos", la comunicación irá directamente al
teléfono inalámbrico del personal, que podrá desplazarse hasta el lugar desde el punto de la estación en el que esté o resolver la incidencia a distancia. Si el problema surge con las billeteras, podrá abrir la máquina, solicitar la presencia del servicio técnico o solicitar la intervención del
Centro de Operaciones de Mantenimiento y Monitorización de Instalaciones y Comunicación de Metro (COMMIT). Si es grave, también será el encargado de llamar a los responsables del control de la estación y, llegado el caso, a los
servicios de emergencia.
Sin taquilleros para 2014
El consejero delegado de Metro de Madrid, Ignacio González Velayos, presentó este miércoles la campaña de uso de los interfonos y recordó que los nuevos supervisores comerciales persigue una mayor "calidad y cercanía" en el servicio al usuario. "El
60% de las estaciones de la red (176) ya cuenta con esta figura. Está implantado en estaciones de la 6, la 1, la 3, la 10 y la 8. A finales de año habrá tres líneas completas con el nuevo modelo: la 1, la 3 y la 12", explicó.
No será hasta 2014 cuando la compañía prescinda de todos los taquilleros y las cabinas como se conocen. A partir de esa fecha sólo existirán los
modernos atriles que ya tienen Metrosur o las nuevas ampliaciones y que se van implantando progresivamente en el resto, comenzando por aquellas estaciones que están siendo reformadas como la de Ópera.
Por el momento, la atención al usuario se hará en castellano, pero González Velayos avanzó que Metro espera introducir otros idiomas en el futuro, comenzando por el inglés.