MDO | Miércoles 03 de noviembre de 2010
Vuelven los versos sueltos a los discursos del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Presentó junto con la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, la sede definitiva de Casa Sefarad de Madrid.
El primer edil lleva varios meses fomentando las buenas relaciones con la comunidad judía, con su visita a Israel y sus actos protocolarios con la comunidad hebrea en Madrid. No fue menos en la presentación del nuevo centro. "Sefarad no es ya una nostalgia sin un hogar en el que no debe decirse que los judías se sienten como en su propia casa porque los hispanojudíos están en su propia casa".
En su discurso projudío citaba al escritor Mauricio Wiesentahl: "El gitano y el judío tienen muy desarrollado el sentido de la orientación, emigran como las aves. Quizá parece que emigran y sólo huyen. No creeré nunca en una Europa que no reconozca entre sus naciones mágicas a judíos y gitanos". De esta manera, el regidor se ha desmarcado de las declaraciones antigitanas que tuvieron varios representantes del Partido Popular de Cataluña, espoleados por la política de Nicolás Sarkozy, que ha decidido expulsar a los gitanos rumanos de Francia.