Social

El alcalde de Fuenlabrada pide que la inmigración quede fuera de la lucha electoral

David Canellada | Sábado 30 de octubre de 2010
"Si algún partido político intenta poner la inmigración en el debate electoral, nos va a tener enfrente". Así de tajante se mostró este viernes el alcalde de Fuenlabrada, Manuel Robles, durante la presentación de un acuerdo de colaboración en materia de inmigración con los municipios de Leganés, Terrasa y Hannover. Una de las iniciativas de ese convenio ha sido la celebración de las I Jornadas 'De la integración a la convivencia', que este viernes reunieron a más de cien personas en el municipio.

La población autóctona de Fuenlabrada -172.705 habitantes en 2010- se mantiene estancada desde el año 2007 -cuando era de 172.375 habitantes- y muy  por debajo de los 177.427 censados en el año 2005. Este retroceso, sin embargo, se ha visto compensado por el crecimiento continuado de una población inmigrante cuyo peso alcanza ya el 15 por ciento.

La tendencia, de hecho, ha seguido un proceso inverso al de la población fuenlabreña. Si en el año 2000 apenas había 5.958 inmigrantes en este municipio del sur de la Comunidad, cinco años después la cifra alcanzaba ya los 18.989 vecinos censados procedentes de fuera de nuestras fronteras. Desde entonces, la población inmigrante no ha parado de crecer hasta situarse en los 32.505 habitantes, seis veces más que hace diez años. Esta importante presencia se ha traducido en la existencia en el municipio de 27 asociaciones de inmigrantes y otras 22 que trabajan con este colectivo.

Estos datos, unidos al actual contexto de crisis económica y con unas elecciones municipales y autonómicas en el horizonte, amenazan ahora con traer hasta la localidad la creciente ola de intolerancia y xenofobia que recorre Europa y que ya  ha prendido en el discurso de algunas formaciones políticas en nuestro país. Fuenlabrada, sin embargo, tiene intención de seguir avanzando hacia la convivencia. "En el sur de Madrid no se está produciendo esa radicalización -insistió Robles-. Pero hay que sacar la inmigración del debate electoral. Nosotros, desde luego, no vamos a echar por tierra el trabajo de los últimos años por las elecciones".

El primer edil fuenlabreño hizo estas declaraciones durante la presentación de un acuerdo de colaboración en materia de inmigración con los municipios de Leganés, Terrasa y Hannover. El convenio pretende intercambiar experiencias en este área para que los  cuatro ayuntamientos avancen hacia la convivencia.

Y uno de los primeros pasos fue la celebración, este viernes, de las I Jornadas Municipales 'De la Integración a la Convivencia'. Las jornadas -organizadas por el ayuntamiento y la asociación Trama- reunieron a más de un centenar de profesionales que trabajan día a día con  los inmigrantes (trabajadores sociales, sociológos, mediadores...).

Jornadas 'De la integración a la convivencia'
Durante las charlas, representantes de cada uno de estos municipios expusieron sus programas de actuación con el colectivo inmigrante. En concreto, la coordinadora de Intervención Comunitaria de Fuenlabrada, Rosa María García, explicó algunas de las líneas maestras de este consistorio en esta materia, como los servicios de mediación lingüística, el programa de los agentes locales interculturales o el recién inaugurado Centro de Convivencia Intercultural.

El ayuntamiento de Leganés, por su parte, trajo hasta este foro su programa de reagrupación familiar.  En su intervención, una de las representantes del consistorio pepinero advirtió de que la crisis "está reduciendo las reagrupaciones". "Las administraciones están denegando cada vez más peticiones y, además, los propios padres han dejado de hacer solicitudes porque no quieren traer a sus hijos en esta situación", advirtió.

La reagrupación familiar fue también uno de los temas analizados por la jefa de Servicios a la Ciudadanía de Terrasa, Gemma García. Pero en  su  intervención, además, García recorrió otras políticas de inmigración de su municipio, como el trabajo con matrimonios jóvenes o con adolescentes. Mientras, el representante de la ciudad alemana de Hannover, Gianluca Pastorelli, expuso las líneas de su proyecto europeo de integración.

Convivir en los barrios
Antes, la responsable del Programa de Acción Comunitaria de la asociación murciana Cepaim, Claudia Carrasquilla, había insistido en la importancia del trabajo de calle a pequeña escala para avanzar en la integración. "Nos hemos perdido en el trabajo con la gente. Hay que superar la pantalla del ordenador y volver a la gente". En este sentido, Carrasquilla destacó la necesidad de trabajar en los barrios de las ciudades, "que son el espacio de lo cercano, donde se producen los encuentros y los desencuentros. Por eso hay que trabajar ahí para construir algo común desde lo diferente".

Pero no todo es optimismo. Carrasquilla también advirtió del cambio que se está produciendo en el discurso ciudadano sobre la inmigración. "Estamos percibiendo cada vez más racismo. Están saliendo la rabia y el miedo, que se convierten en una frustración que se dirige hacia el otro, hacia el diferente".

Una de las claves de este proceso está en el discurso de los medios de comunicación. Ese fue, precisamente, el enfoque de la intervención del periodista colombiano Álvaro Hernández Salazar, corresponsal de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica. Durante su charla, Hernández denunció el uso de la inmigración como herramienta política "y el eco que los medios de comunicación hacen de ello".

En este sentido, Hernández lamentó que, a pesar de los avances de los últimos años, los medios siguen asociando la inmigración con la marginalidad, la exclusión o la delincuencia. "Los medios de comunicación han llegado a distorsionar a un  grupo social al que califican como 'ilegal'. ¿Qué significa que una persona es ilegal", concluyó.