Si los presupuestos de 2010 eran "los más difíciles de la historia", las cuentas para 2011 los superan. Para el año que viene, la Comunidad de Madrid tendrá que gestionar la sanidad, la educación, la vivienda, los servicios sociales, los transportes y la cultura con 1.659 millones de euros menos. Esperanza Aguirre, garantiza que seguirán siendo "de la máxima calidad" aunque haya menos dinero para pagarlos, pero eso no impedirá que haya nuevos recortes en ayudas o subvenciones. En cuanto a las empresas públicas, Metro y Telemadrid también pierden dinero, aunque mantendrán sus plantillas actuales.
El Proyecto de Presupuestos Generales regional se presentó este jueves antes de su debate y aprobación en la Asamblea de Madrid. Por segundo año consecutivo, Esperanza Aguirre los calificó como "
los más difíciles de la historia" y, por añadido, "los que más esfuerzo han exigido" a todos los departamentos de su Gobierno.
Porque el recorte es general y los madrileños, pese a que la Comunidad ahorrará en personal, gastos corrientes y transferencias hasta 1.204 millones, lo van a notar. Además de
Educación (-231 millones) y
Cultura y Deportes (-262),
Transportes perderá 126 millones de euros (se quedará en 1.524);
Familia y Asuntos Sociales, 31 millones (1.257);
Presidencia, Justicia e Interior, 47 (855);
Medio Ambiente y Vivienda, 143 millones menos (484 de presupuesto);
Empleo y Mujer, que este año ha integrado a Inmigración, baja en 35 millones (647) y
Economía pasa de 294 a 188 millones de euros disponibles (
Vea en este enlace qué proyectos hará cada consejería)
Con los 16.724 millones de presupuesto para 2011, la Comunidad concluirá las obras del
Metro a Las Rosas y Mirasierra, iniciará las del tren a Torrejón, pondrá en marcha el
hospital de Torrejón de Ardoz, creará 62 nuevos centros de salud, extenderá el bilingüismo y dispondrá de 1.000 nuevas plazas residenciales, entre otras. Ahora bien, la reducción se notará en que habrá
menos ayudas a la vivienda, menos apoyos a los ciclos culturales, las
becas se deberán repartir entre más estudiantes y se suprimirán partidas para el deporte escolar. El
tren a Majadahonda desde Moncloa queda aplazado por el momento. Además, las subvenciones que se daban desde el
IMADE (Instituto Madrileño de Desarrollo) a las empresas pasarán a ser créditos, mientras que se complica la posibilidad de extender el abono joven a los 23 años. La Comunidad, por su parte, se compromete a
no subir impuestos y a mantener la
deducción del IRPF por compra de vivienda en el tramo autonómico, pese a que el Estado la haya eliminado.
Los más solidarios de España
En esta ocasión, Esperanza Aguirre no dedicó demasiado tiempo a criticar al Gobierno estatal, aunque sí recalcó que, siendo la única autonomía que cumple con la estabilidad presupuestaria, Madrid resiste como la "locomotora de España" y puede dedicarse a "paliar los efectos de las
políticas económicas erráticas de José Luis Rodríguez Zapatero y a apoyar a la empresa privada, que es la única que genera empleo riqueza y prosperidad". Las críticas fueron esta vez para el
nuevo sistema de financiación autonómico (que cede mayor porcentaje del IVA, el IRPF y los impuestos especiales a las comunidades), un sistema que, si bien aporta a Madrid 14.651 millones (un 4,7% más respecto a 2010), obliga a la Comunidad a prescindir de 3.319 millones de euros, que van a parar a la financiación de servicios públicos en otras comunidades. "Obliga a que la comunidad de Madrid incremente su endeudamiento respetando los objetivos de estabilidad presupuestaria", destacan las cuentas. Pero ese
endeudamiento no es elevado. Según la Comunidad, solo aumenta (endeudamiento neto y tras restar las amortizaciones) en 20 millones, hasta 1.435 millones.
Gracias al nuevo sistema de reparto, concluyó la presidenta, los madrileños aportarán el 60 por ciento de los fondos que sirven para financiar los servicios públicos en otras comunidades autónomas. "Somos l
a comunidad más solidaria de toda España. De los 56.169 millones que se recaudaron en Madrid en 2009, aquí solo se quedan 10.565", recalcó.