Opinión

Cada día una grosería

Mara Colás Amor | Martes 26 de octubre de 2010
Estamos asistiendo a ver como cada día los limites de los viejos valores, aquellos que marcan educación respeto, las  formas van cediendo en virtud de no se que libertad, a otras manera de expresión donde la critica o la disensión se convierten de forma sistemática en grosería irrespetuosa y maleducada.

No ocurre solo en las clases publicas sino en las confrontaciones diarias de la vida , en mercados, trafico etc. ¿Son los personajes públicos y famosos quienes influyen en esta tendencia de la calle o es la calle quien vulgariza a los personajes llamados públicos?.

Desde aquí quiero hacer un llamamiento a desdramatizar la variedad de gustos y opinión, la libertad de pensar en libertad sin ser criticado por ello.  Es sano tener puntos de vista contrarios. Discrepar es un ejercicio democrático aplicable a todos los campos de nuestra vida.

Yo discrepo de quien maleducadamente cambia el paso en una declaración, haciendo de una supuesta critica de gestión, un comentario peyorativo y sexista.  A quienes creen que por el hecho de ser mujer debes tragar con lo que te echen, y no creo que esto sea una generalidad, no; pero si es remarcable el  deber de luchar contra que se acepte como “normal” este tipo de actuaciones arcaicas.
 
Tener respeto a los demás es vital, diría mas... esencial  para cualquier tipo de convivencia sea privada o publica. Y en eso andamos muy parcos en estos tiempos, por lo que estamos presenciando. Respetemos opiniones, espacios, personas, circunstancias, sentimientos, lugares, leyes y normas de urbanidad no escritas; que si todos lo cumpliéramos de manera personal, nuestra sociedad en grupo se enriquecería de una manera asombrosa. Y sería de agradecer aquello de...¡un poquito de por favor!

TEMAS RELACIONADOS: