Madrid como ejemplo de buen gobierno frente a la España del paro y el "despilfarro" de Zapatero y Tomás Gómez. La número dos de Génova, María Dolores de Cospedal, inauguró este viernes la asegurando convención del PP de MadridMariano Rajoy aplicará cuando sea presidente las mismas recetas sociales y económicas que Esperanza Aguirre ha desarrollado en la Comunidad de Madrid.
Según Cospedal, las propuestas de Rajoy -las que la oposición le reclama que presente continuamente- serán las que hace hoy el Gobierno de la Comunidad:
equilibrio presupuestario,
austeridad en el gasto público, un
modelo educativo basado en la excelencia, ayuda a los emprendedores y, sobre todo,
bajada de impuestos. "(Esperanza Aguirre) está consiguiendo que Madrid esté en el ranking como la primera de las regiones españolas más competitivas, una de las primeras de Europa y con una tasa de paro muchos puntos por debajo de la media nacional.
Estas son las políticas que va a llevar a cabo el gobierno de Mariano Rajoy", anunció.
Eso, en contraposición con el líder de los socialistas madrileños, un
Tomás Gómez que, como hilarizó el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, quiere para Madrid "
lo que Zapatero ha hecho en España". "Que Dios nos pille confesados", bromeó entre aplausos del auditorio y referencias a los más de cuatro millones de parados alcanzados en las dos legislaturas socialistas. Con “ocurrencias” como las de Gómez (vea aquí la
entrevista que concedió a Madridiario), "ya sabéis quién va a ser la próxima presidenta de la Comunidad de Madrid", zanjó Cospedal.
Llamamiento a los jóvenes
El PP regional arrancó así, una convención destinada a recoger propuestas de los madrileños de cara a su próximo programa electoral, el de las municipales y autonómicas de 2011. "Vamos a hacer más propuestas en dos días que en tres meses de
primarias socialistas", lanzó Granados. Parte fundamental de las mismas vendrían de las ponencias sobre educación, inmigración, libertades y deporte en las que participaron caras conocidas como
Xavier Sala i Martin,
Albert Boadella,
Amaya Valdemoro o
Chema Martínez o varios ex presos cubanos. Esperanza Aguirre llegó a hablar por teléfono con el activista
Guillermo Fariñas para felicitarle por el premio Sájarov 2010 a la Libertad de Conciencia y comunicarle todo el apoyo del partido y de los madrileños.
Propuestas hubo, pero especialmente destinadas a los
jóvenes, un electorado cuya movilización es muy necesaria para inclinar la balanza electoral. No por otra cosa fue Pablo Casado, presidente de Nuevas Generaciones de Madrid, quien abrió la convención mostrándose convencido de que su generación "tiene muy claro con quién está" y que políticos como Aguirre, Gallardón, Dolores de Cospedal y Rajoy son "nuestra esperanza". "Os pido que trabajéis duro. Sois fundamentales, no ya para que Esperanza o Alberto sean presidenta o alcalde de Madrid, sino para que eso sea la antesala de que
Mariano Rajoy será el próximo presidente del Gobierno de España", les arengó Granados. Cospedal cerró los discursos prometiendo que será "el Gobierno del PP" quien hará rebajas fiscales, incentivará a los empresarios para que contraten jóvenes y quien les proporcionará "el mejor sistema educativo posible".
Junto a María Dolores de Cospedal, Ana Mato, Esteban González Pons y Jaime Mayor Oreja arroparon a Esperanza Aguirre y estrecharon los habituales
tensos y distantes lazos entre la dirección nacional y la regional dando un espaldarazo inequívoco a la presidenta.
Alberto Ruiz-Gallardón asistió por la mañana a la inauguración del cónclave y recorrió la exposición fotográfica de la historia del PP de Madrid, donde comprobó
lo mucho que él mismo y Aguirre han cambiado desde sus inicios en la política. El gesto del alcalde no pasó de serio durante el tiempo que permaneció en el hotel Auditorium, sede de la convención. Ambos, junto con Rajoy, cerrarán este sábado el cónclave.