Caja Madrid obtuvo un beneficio neto atribuido de 232 millones de euros entre enero y septiembre de este año, un 62,8% menos que en el mismo periodo de 2009, ya que optó por destinar 1.100 millones de sus ingresos a aumentar su dotación a provisiones. El primer balance de Rodrigo Rato como presidente de la entidad es moderadamente positivo.
Según informó este lunes la caja, de los 1.100 millones de euros dotados, 871 correspondieron principalmente a provisiones por
deterioro de activos financieros, mientras que otros 224 millones se destinaron a cubrir la depreciación de activos no financieros. En esta última cantidad se incluyen 60 millones extras por la nueva orden del Banco de España de atesorar mayores cantidades, entre otras, para protegerse frente a la
caída del mercado inmobiliario, donde las entidades tienen grandes inversiones.
La tasa de
morosidad (el dinero que los clientes deben a Caja Madrid) se situó en el 5,4% al término del tercer trimestre, prácticamente igual que hace un año. No obstante, en términos absolutos, el saldo de dudosos se redujo en 302 millones en los últimos tres meses, según recogió EFE.
Según explicó la entidad presidida por el ex ministro Rodrigo Rato (PP), se trata de unos resultados "sólidos" que demuestran "la capacidad del grupo de mantener el nivel de beneficios" tras pertrecharse frente a la crisis y a pesar de la crisis económica. De hecho, el grupo espera lograr al cierre de 2010 unos
resultados similares a 2009, cuando Caja Madrid ganó 265,8 millones de euros, el 68,4% menos, también debido a las medidas frente a la recesión.
El SIP y las 'patatas calientes'
Para 2011, Caja Madrid augura un año tan complicado como el presente 2010, por lo que advierte que seguirá aplicando la misma política de prudencia que hasta ahora. Conseguir esa estabilidad ha sido precisamente una de las primeras misiones que se impuso Rodrigo Rato tras
su convulsa llegada a la entidad. A sus manos llegaron
'patatas calientes' como la deuda de la constructora Martinsa o la pérdida de valor de la torre de Caja Madrid en el Paseo de la Castellana. Precisamente, para rebajar el riesgo de las inversiones inmobiliarias -mercado en caída libre-, Caja Madrid
vendió 2.256 inmuebles entre enero y septiembre de este año, más del doble que todos los activos inmobiliarios vendidos en 2009, por importe de 300 millones de euros.
El año próximo también será el año del acuerdo de
'fusión fría' con Bancaja, Caja de Ávila, Caja Rioja, Caja Segovia, la Caja Insular de Ahorro de Canarias y Caixa Laietana. La nueva entidad SIP (Sistema Institucional de Protección) también conllevará ahorro, ya que Caja Madrid espera
reducir alrededor de 1.600 puestos de trabajo gracias a las prejubilaciones.