Las empresas sociales están ganando terreno porque la idea de que los beneficios no tienen que ser solo económicos se extiende. Con esta realidad también surge la necesidad de formar a profesionales capaces de gestionar objetivos múltiples. Madridiario entrevista a Rodolfo Lewin, director del MBA en emprendedor social que impartirá por primera vez este año la Escuela de Organización Industria (EOI); y director financiero para Europa y nuevos mercados de la ONG ActionAid International, fundadora de Ayuda en Acción en España.
En primer lugar y para aclarar el concepto, ¿qué es un emprendedor social?
Yo lo definiría como una persona que busca trabajar, crear o dirigir una empresa social. Este tipo de empresas, entendiendo 'empresa' en el sentido amplio del término, se diferencia principalmente por la importancia que otorga a ciertos valores, pero también por la manera en la que busca dar un valor añadido a la sociedad, algo que la empresa privada no hace porque principalmente busca el beneficio privado.
¿Qué tipo de empresas son sociales?
Dentro del sector social, están las ONG, las cooperativas, las mutuas y las empresa que tengan objetivos sociales o que estén generando beneficios que sean reinvertidos en la propia empresa. Un ejemplo es la compañía Inocent, que vende en Inglaterra bebidas que utilizan materiales, principalmente fruta, comprados a cooperativas en países de desarrollo, asegurándose de que los empleados de estas empresas estén siendo bien pagados.
¿Se está dando un resurgimiento en las cooperativas?
Este movimiento cooperativo y la economía social lleva creciendo en los últimos años y la crisis está aumentando ese crecimiento aún más. Hemos empezado no solamente a cuestionarnos el modelo capitalista que existen actualmente, sino también a generar inquietudes a muchos niveles, como es el caso de los emprendedores sociales. Se plantea cómo podemos crear empresas que contribuyan más a la sociedad. Un ejemplo son las cooperativas que hace unos años surgieron en Argentina de pequeñas y medianas empresas que iban a la bancarrota. Los empleados las sacaron adelante no solamente por querer ser los dueños de lo que estaban haciendo, sino porque estaban perdiendo sus trabajos.
¿También es un buen momento para las ONG?
No es un buen momento porque la crisis lo único que está haciendo es exacerbar la pobreza mundial. Si lo estamos pasando mal nosotros, en los países en vías de desarrollo está teniendo un impacto mayor. Desgraciadamente, las ONG están viendo que cada vez hay mayor necesidad. Lo que sí creo es que las ONG han visto un crecimiento bastante fuerte en los últimos años y han tenido que profesionalizarse, que es en parte la razón de este máster. Se busca profesionalizar el sector, atraer a gente joven, que ya venga formada; no solo que la formación sea interna. Esto cada vez es más importante, porque el gran problema que han tenido siempre estas empresas es que no solo deben tener una estabilidad financiera, sino al mismo tiempo cumplir esos objetivos sociales. Para ello, se requiere mucha innovación y mucha creatividad, y que la gente esté muy bien preparada.
Entonces, ¿hay una demanda de profesionales dentro del sector?
Hay una demanda. Se busca a profesionales que, no simplemente vengan con los valores característicos del sector privado, sino que entiendan los objetivos múltiples, como que la empresa invierta el beneficio en la propia empresa o en la sociedad.
¿Qué necesita saber un emprendedor social? ¿Qué contenidos tiene la especialización del MBA que se va a impartir este año en la escuela?
Tendrá siete módulos. En primer lugar, se trata de conceptualizar el sector social y conocer el tipo de empresas que lo componen. También se habla de liderazgo y gobernabilidad, aspectos que son diferentes en el sector privado. Tercero, se trata de la gestión estratégica, de finanzas, de recursos humanos y de proyectos, algo que es muy importante en las ONG. En el cuarto cuarto módulo se verá el
marketing, la comunicación y la captación de fondos. En el quinto y el sexto, la medición del impacto y la rendición de cuentas. Y, por último, la emprendeduría social, que es la base de este máster.
Una de las cosas que lo diferencia de otros cursos es su contenido práctico. La vértebra principal es un proyecto en el cual los estudiantes van a establecer un fondo de capital social. Tendrán que definir sus criterios, y buscar empresas sociales en las que invertir y participar en la gestión de las mismas para poder ver durante el curso el efecto que haya tenido. Eso es bastante único.
¿A qué perfil de estudiante va dirigido?
Como es una especialización dentro del MBA (
master in business administration), los estudiantes vienen con la intención de recibir esta formación relacionada con los negocios, pero a la vez poder especializarse en este sector. Es decir, va dirigido a alumnos que tengan un carácter emprendedor y quieran dirigir, participar o invertir en una empresa social. Esto lo hace novedoso.
¿Por qué se oferta la especialización en inglés? ¿Es un idioma requerido por las ONG?
Cada vez hay más ONG internacionales y el inglés es cada vez más requerido. Pero, además, una de las razones por las que se va a impartir en inglés es que la escuela busca la internacionalización y dar a los estudiantes la oportunidad de que salgan lo mejor preparados posible. La otra razón, bastante importante, es que gran parte del profesorado está compuesto por profesionales del sector internacional, por lo que el inglés va a ser el idioma en el que van a poder comunicarse.
¿Un emprendedor social nace al igual que el resto de emprendedores?
Yo creo que no hay tantas diferencias como se piensa. En los dos casos se necesita dinero, pero la gran diferencia radica en que hoy por hoy un emprendedor social puede sacar adelante un idea con pocos recursos porque se trata de movilizar para el propósito que uno está buscando.
Por último, ¿cómo está colocada España en este sector? ¿En qué países tiene más presencia este tipo de economía?
El sector está muy desarrollado en Estados Unidos. Varios de los conceptos, como la inversión en capital riesgo social, vienen de Estados Unidos. El capital riesgo, que tradicionalmente está asociado con los negocios, se está empezando a invertir en lo social. Por ejemplo, Bill Gates está invirtiendo muchísimo dinero en el fondo para la malaria porque ve que el beneficio que va conseguir es mucho superior que si fuera económico. Destaca el marco legal que hay en Inglaterra. Allí se han creado estructuras que permiten la creación de empresas sociales con mucha facilidad y, además, se las protege. En España, las cooperativas, al igual que en Italia, son las más fuertes de Europa. Y las ONG también tienen ya una tradición muy fuerte.