Alcalá de Henares

Alcalá moderniza el centro sociocultural Gilitos y amplía un auditorio municipal

MDO | Jueves 23 de septiembre de 2010
El alcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, visitó este jueves las obras que se están llevando a cabo en el centro sociocultural Gilitos que, además de rehabilitar y reestructurar completamente los espacios existentes, contemplan también la construcción de un edificio de dos plantas destinado a albergar un nuevo auditorio público con 300 butacas "que completará los equipamientos culturales en la zona norte de la ciudad", explicó el alcalde. La inversión total para la ejecución de este proyecto municipal asciende a 2.254.604 millones de euros, financiados con cargo al Plan E.

González ha explicado que se trata de dos actuaciones paralelas. Para completar y reorganizar el conjunto de las actividades que presta el centro se construye un edificio, proyectado por los arquitectos Aranguren-Gallegos, de dos plantas de altura. Este tendrá una altura similar a la de los ya existentes y un sótano para almacenes e instalaciones. En la planta baja se ubicará el acceso a la sala de actos-auditorio con capacidad para 300 plazas. Asimismo también se incluirá un "taller musical" que podrá dividirse en dos, así como área de aseos.

Como el auditorio tendrá doble altura, el resto del espacio de la primera planta lo ocuparán una pequeña zona de administración y otro taller musical, también divisible. "Es decir, además del auditorio, el edificio dispondrá de cuatro aulas taller que se podrán utilizar de forma simultanea", destacó el alcalde.

El proyecto de Aranguren-Gallegos propone un edificio de volumen nítido compuesto por una sucesión de perfiles metálicos que sujetan una fachada translúcida, que no permite la visión del interior pero sí la entrada de luz controlada, que se puede matizar y oscurecer mediante lamas de madera. El presupuesto de este nuevo equipamiento cultural, de 1.170 metros cuadrados, asciende a 1.792.780 euros. Las obras fueron adjudicadas a la empresa IMAGA por un importe de 1.678.042,08 euros y en un plazo de seis meses y medio, habiendo comenzado el 21 de mayo pasado. Hasta el momento se han realizado los trabajos de vaciado del sótano, las cimentaciones, los muros y parte de los forjados, y está construyéndose la estructura.

Adecuación de los espacios
Respecto a las obras de adecuación del antiguo convento y del edificio anexo construido en los años 90, unidos por una pasarela acristalada, el alcalde explicó durante la visita que el proyecto del arquitecto Juan de Dios de la Hoz contempla la adaptación de los espacios existentes para usos más adecuados en el edificio histórico. Por ejemplo, comentó González, "se va a recuperar el espacio eclesial para exposiciones, se van a liberar espacios en las galerías del claustro y se llevarán a cabo trabajos de restauración para sanear humedades, ataques de insectos xilófagos, reponer carpinterías interiores y exteriores y completar nuevos acabados".

Por otro lado, en este edificio se realizan también trabajos de adecuación de los espacios a nuevos usos culturales, renovando las instalaciones existentes, especialmente las de climatización, realizando operaciones de protección de las fachadas acristaladas de la galería y las escaleras de unión entre ambos edificios. El presupuesto aprobado para esta actuación es de 459.824 euros, habiéndose adjudicado las obras a la empresa CYM Yañez en el importe de 373.377,09 euros. Las obras finalizarán, previsiblemente, en diciembre. El conjunto de ambas edificaciones tiene dos plantas de altura y una superficie de 2.100 metros cuadrados.

Lo que en la actualidad se conoce como el centro sociocultural Gilitos, en la confluencia de la avenida de Jesuitas y la calle de Alalpardo, fue en origen el convento de Franciscanos Descalzos de San Gil, conocido como Convento de Gilitos, construido durante los siglos XVI-XVII en una zona alta que dominaba el llano de las terrazas del Henares. El convento sufrió la desamortización en 1842 pasando a manos privadas. Al comienzo de los años 80 del pasado siglo XX, el exconvento se encontraba en estado de abandono, momento en el que pasó a ser propiedad municipal e incluido en el catálogo de bienes protegidos. Durante los años 90 se desarrolla la rehabilitación del antiguo convento añadiendo un edificio de nueva planta al Este, unido con una pasarela acristalada al primero, para desarrollar un programa funcional como centro cultural con actividades variadas: grupos de teatro, musicales, sala de exposiciones, sala de lectura y talleres diversos para cerámica, encuadernación y restauración, entre otros.