Ifema

El sector del juego presenta sus novedades en la feria Interazar

David Canellada | Miércoles 22 de septiembre de 2010
Videojuegos, póquer, ruleta, black jack, máquinas infantiles... Todo está presente en la 30 edición de la feria del juego, Interazar, que se celebra en el recinto ferial Ifema entre el 22 y el 24 de septiembre. Pero si hay una máquina que reina en Interazar es la clásica 'tragaperras'. Eso sí, evolucionada y 'tuneada' para hacer frente a la gran amenaza de este sector: Internet. La pasarela del ocio y el azar.

El sector del juego se reinventa para sobrevivir a la crisis económica -una amenaza pasajera que está en vías de extinción pero que el pasado año recortó un 30 por ciento sus ingresos- y para aprender a convivir con otra amenaza -ésta, quizás, más seria- que promete revolucionar el sector del ocio y del azar: el juego online.

La feria, que se inauguró este miércoles, está orientada fundamentalmente a los dueños de bares, salones recreativos, bingos, casinos, centros comerciales... Allí, los empresarios de este sector -que movió cerca de 6.000 millones de euros hace dos años- pueden elegir entre la variada oferta que presentan los 141 expositores presentes en esta edición de la feria.

El producto estrella, sin duda, siguen siendo las máquinas tipo B -más conocidas como 'tragaperras'-. Eso sí, cada vez más evolucionadas y pasadas por el filtro de iconos del mundo del cine -como el popular Torrente- o del videojuego -como una máquina basada en el juego 'Call of duty' con una pantalla llena de soldados, explosiones...-.

A las tragaperras le siguen otros clásicos, como la ruleta o el blackjack. En esta ocasión, pasadas por el filtro de la tecnología. Es el caso, por ejemplo, de la firma Dosniha. Las principales atracciones que presenta en este salón son una ruleta electrónica y una máquina de blackjack para varios jugadores. "La crisis ha frenado las ventas -explica el responsable de esta empresa balear, Pau Ferrer-, pero también ha hecho que se incremente la innovación y que busquemos nuevos productos".

La crisis renueva las máquinas
El responsable de proyectos de la compañía MGA, David Bermúdez, confirma esta tendencia. "Las dificultades nos han servido para renovar el catálogo de productos", subraya. MGA, en concreto, está presentando en este salón una ruleta electrónica de dos jugadores -Opal Rulet- que acaba de ser homologada en Madrid, Cataluña y Baleares y que está pendiente de ser aprobada por el resto de las comunidades autónomas.

Pero la innovación no garantiza el éxito en un sector que, además, tiene que luchar contra una imagen siempre negativa. "Nosotros cambiamos dinero por tiempo de entretenimiento -asegura Ferrer-. Por eso somos los primeros interesados en que el sector se regule y sea transparente".

Eso sí, los salones tardan cada vez más en amortizar los productos y por eso les cuesta más decidirse a invertir en máquinas que, como la máquina electrónica de blackjack, pueden llegar a costar 227.000 euros. "Antes se amortizaba en cuestión de meses recuerda Ferrer-. Ahora la crisis lo ha frenado y esos plazos se han ampliado".

Tanto, que algunos empresarios del ocio se marchan de la feria con las manos vacías. Es el caso de Joaquín Huertas, propietario de un salón recreativo en Madrid. "Esto está muy frío. Al final, todas las máquinas son lo mismo. Sólo  le cambian la foto y las luces", lamenta.

El único 'cochecito' adaptado para niños minusválidos
Pero no todo son juegos de azar en esta feria. La empresa italiana Tecnotron presenta en Interazar una amplia oferta de productos destinados al entretenimiento y, en particular, a los más pequeños. Se trata de los clásicos 'cochecitos', también evolucionados, y que incluso -como el revolucionario 'Nautilus'- se adaptan para niños minusválidos. "Es el único producto infantil apto para niños minusválidos -explica el director técnico del grupo, Alberto Bortolussi-. Al abrirlo sale una rampa por la que se puede subir la silla, que tiene espacio de sobra dentro". Su precio, en torno a los 20.000 euros. "Si tiene un buen sitio, esta máquina puede estar amortizada en seis meses", explica.

Su empresa, además, se ha especializado en los fotomatones. Pero no en los clásicos. La nueva generación de fotomatones va equipado con toda clase de nuevas tecnologías que permite al usuario "jugar" mientras se hace una foto divertida -con diferentes marcos, estilos e incluso con la posibilidad de deformar los rostros-. "Éste no es el clásico fotomatón que se pone por la calle. Estos se colocan en entornos de ocio, como centros comerciales, porque es en realidad un entretenimiento".

Pero no todo es innovación y nuevas tecnologías en Interazar. Un clásicocomo el futbolín tiene su espacio reservado y, por supuesto, su clientela fija. "Nosotros somos la parte más humilde pero que, a la vez, perdura en el tiempo", explica el Pedro Luengo, responsable de la firma Futbolines Luengo. Su empresa lleva 25 años vendiendo billares y futbolines -con un abánico de precios que va desde los 300 hasta los 2.500 euros- y, en ese tiempo, han conseguido incluso llevar este popular invento español hasta Estados Unidos, donde han vendido cerca de 500 unidades.

Paradójicamente, este es precisamente un área que no sólo no necesita de la innovación, sino que incluso huye de ella. "Hemos hecho pruebas con futbolines a los que incorporábamos cuentagoles electrónicos, música, ambiente de las gradas... Pero la gente prefiere lo tradicional". Tanto, que incluso los equipos siguen siendo los de siempre. "Los más fabricados son el Real Madrid, el Barcelona y el Atleti, aunque después del Mundial ha habido mucha gente, sobre todo particulares, que nos han pedido que sean España y  Holanda".