Ciencia y tecnología

Nanocintas moleculares altamente conductoras

madri+d | Martes 21 de septiembre de 2010
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid han conseguido, partiendo de moléculas, crear cintas de unos poco nanómentros capaces de conducir electricidad.

El transistor bipolar fue inventado en los Laboratorios Bell de EE.UU. en 1947 por J. Bardeen, W.H. Brattain y W. B.Shockley. Su evolución ha dado lugar a la actual industria de la microelectrónica en la cual el proceso de miniaturización ha sido un elemento clave. El tamaño de los transistores en un ordenador moderno es de unos 30 nm (1nm=10-9m) y está previsto que hacia el 2020 esta cifra se reduzca por debajo de 10 nm.  Sin embargo, está tecnología no ha sido capaz de producir dispositivos con la complejidad, funcionalidad y versatilidad del cerebro humano.

La electrónica molecular pretende reemplazar al silicio, con el que se fabrican los transistores, por moléculas. Las moléculas presentan capacidades de estructuración y autoensamblado que podrían dar lugar a dispositivos mucho más complejos que los que se pueden fabricar actualmente. Los problemas de la electrónica molecular son variados, pero sin duda uno de los más graves es que las moléculas, por la propia naturaleza del enlace químico, tienden a no conducir la electricidad.

Recientemente, en un trabajo conjunto entre  los grupos de investigación liderados por Julio Gómez-Herrero y  Félix Zamora, de los  Departamentos de Física de la Materia Condensada y  de Química Inorgánica de la Universidad Autónoma de Madrid, estos investigadores han conseguido crecer  nanocintas de un tipo especial de compuesto metal-orgánico sobre un substrato aislante. El compuesto que han empleado se denomina MMX y se caracteriza por ser una cadena unidimensional en donde unidades dimetálicas (MM) se unen entre sí a través de un átomo de yodo (X) mediante un enlace de coordinación (generalmente más débil que el típico enlace covalente). Estas cintas son buenas conductoras de la electricidad (considerando su origen molecular) y presentan excelentes perspectivas de estructuración en superficies.

Este trabajo, publicado en Nature Nanothecnology, indica que los compuestos de coordinación podrían ser la ruta alternativa para una nueva electrónica basada en moléculas.