La generación de residuos es uno de los indicadores más fieles de la actual situación económica. En 2009 se generó un 3,8 menos de desechos que en 2004. Sin embargo, la mayor concienciación ciudadana ha permitido que se recuperen más materiales para su posterior reciclaje.
En el balance 2004-2009 de la gestión de residuos municipal, presentado este viernes por la delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, destaca el brusco descenso de la producción de residuos. Si entre 2004 y 2007 la basura aumentó casi un 6 por ciento, en los dos últimos años se ha reducido algo más de un 9 por ciento, destacando el descenso del 20 por ciento registrado en la actividad comercial. En este periodo de seis años, el descenso ha sido del 3,8 de residuos. De esta manera, la media de los desechos generados por cada madrileño en 2009 fue de 1,24 kilogramos de basura al día, mientras que en 2004 era de 1,33 kilogramos.
Pese a la disminución de los residuos generados en la capital en estos seis años, ha aumentado considerablemente la recuperación de materiales para su posterior reciclaje. Según explicó la edil, este buen comportamiento se debe a la concienciación ciudadana, sobre todo después de
la nueva ordenanza de gestión de residuos; y la inversión de 143 millones en el Parque Tecnológico de Valdemingómez, donde se tratan los residuos generados por los madrileños.
En 2009 los madrileños depositaron más cartón y papel (54,24 por ciento), más vidrio (61,88) y más envases (8,85) en los contenedores de reciclaje que en 2004, por lo que los residuos de la bolsa de resto se han visto reducidos un 14 por ciento. Por su parte, en Valdemingómez se ha recuperado un 24 por ciento más de material reciclable, llegando a 94.624 toneladas.
En Valdemingómez también se genera energía con la basura, que representa un 2,3 por ciento de toda la que se consume en la ciudad. Procede de la incineración de residuos y del biogás procedente del vertedero sellado. Además, en 2009 se puso en marcha un
complejo de biometanización que cuando esté a pleno rendimiento creará biogás con el que se podrían abastecer 450 autobuses de la EMT, pero que será vendido a la red o bien transformado en energía eléctrica a través de la combustión.