La familia de Rafael Fernández García, alías "El Rafita", abandonó este martes la vivienda que desde hace años ocupaba en la localidad de Alcorcón, en la que entraron funcionarios judiciales y policiales para ejecutar una orden de desahucio.
En la vivienda, situada en la avenida de Villaviciosa de Alcorcón, vivía Manuela Fernández, varios hijos y sus nueras, que este martes salieron con diferentes enseres, según han relatado varios vecinos. Hacia las 19.00 horas, la familia Fernández dejó la casa y se llevó consigo la nevera, la lavadora, un calentador, ropa y otros objetos.
Por eso, cuando este miércoles han entrado los funcionarios la casa estaba prácticamente vacía y de ellas únicamente han sacado algún somier, una cómoda y piezas de coche. La entrada de los funcionarios se ha producido sin incidencia alguna, con la única presencia de varios vecinos curiosos y periodistas de diversos medios.
Como testigos de la salida de la familia Fernández quedan cristales rotos de las ventanas y el telefonillo del portero automático, también deteriorado. Varios vecinos han contado que la familia no se despidió de nadie, aunque las relaciones eran correctas con ellos, y que no dijeron dónde pensaban ir.
Tras la formalización efectiva del desahucio, el IVIMA reparará los daños en la vivienda y la habilitará para que puede ser ocupada por una familia necesitada. Además, según la legislación vigente, los García Fernández ya no podrán ser perceptores de otra vivienda social tras incumplir las condiciones de pago de ésta, ya que según fuentes cercanas al caso, la madre de 'El Rafita' debía IVIMA, propietario de la casa, todas las mensualidades desde 2003. En total, 1.7000 euros. Además, no podía alegar carencia de ingresos, puesto que la arrendataria cobra al menos la Renta Mínima de Inserción de la Comunidad, dotada actualmente con 532 euros.
La familia de 'el Rafita' poseía este vivienda protegida en régimen de alquiler desde 1999, tras el desmantelamiento por parte del Instituto de Realojo e Integración Social de la Comunidad de Madrid (IRIS) del poblado chabolista de Las Mimbreras, donde vivían hasta entonces. En principio les concedieron una vivienda social en Leganés, pero tuvieron que ser trasladados a la de Alcorcón tras las continuas quejas de los vecinos. El clan de 'el Rafita' había iniciado entonces sus primeros robos de bolsos y hurtos en el interior de vehículos y comercios
Los vecinos de la zona se han mostrados reacios a hablar con la prensa. Uno de estos vecinos, de origen musulmán, ha explicado que tanto 'El Rafita' como su familia son gente "muy maja" y que "nunca he tenido problemas con ellos". Sin embargo, una vecina de la zona de viviendas unifamiliares cercana ha confesado sentirse "aliviada" al conocer el desahucio de la familia. "Me alegro de que se vayan", ha declarado.