Sucesos de Madrid hoy

Un fisioterapeuta acusado de abuso culpa a la paciente por crear un "clima sensual"

MDO/E.P. | Martes 14 de septiembre de 2010
La Audiencia Provincial de Madrid ha comenzado el juicio contra un fisioterapeuta por un delito de abuso sexual cometido contra una clienta en una consulta situada en Arroyomolinos. El acusado ha asegurado que la paciente que le denunció creó "un clima sensual" que le indujo a los tocamientos, a su juicio, "consentidos".

En el trámite de conclusiones, la fiscal reclamó para Javier M. A. una pena de seis años de cárcel. Así, pidió que indemnice a la víctima con 5.000 euros.

En la vista, el acusado relató que sobre las 20.30 horas del 7 de abril de 2009, la víctima acudió a la consulta situada en Arroyomolinos para someterse a la tercera sesión de un tratamiento para descargar su espalda. Así, contó que comentó a la chica que se quitara el pantalón para proceder al masaje, saliendo fuera de la cabina. Al entrar, se percató de que la joven no se había puesto la toalla que le había dado, algo que le llamó la atención.

"Me preguntaba que si tenía novia y qué iba a hacer en Semana Santa. Se creó un clima sensual que me indujo a pensar que me daba consentimiento para acariciarla los pechos", narró el procesado.

A preguntas de la fiscal, reconoció haber besado los glúteos de la paciente, si bien negó haberla realizado otros tocamientos, tal y como sostiene la víctima. "Ella se le insinuó", inquinó la fiscal, a lo que contestó: "Sí, por supuesto". "Nos dimos un abrazo al despedirnos y quedamos en llamarnos", contó el acusado, quien añadió que al día siguiente, la ex pareja de la mujer le intentó agredir. "Miente la denunciante. Me siento engañado. A lo mejor quería más de mi y yo no se lo dí", concluyó.

Declaraciones de la víctima
Por su parte, la afectada relató que acudió a la consulta a instancias de unos conocidos que se lo recomendaron y al inicio entabló una conversación de confianza, como algo habitual en estas situaciones. "Empezó a darme un masaje y sentí que me daba besos. Le dije que me iba, pero el dijo que no lo volvería a hacer", relató.

En el turno de preguntas del abogado de la defensa, el presidente del tribunal se vio obligado a reprender al letrado por el tono de voz que estaba empleando en su interrogatorio, tratando a la víctima como si fuera el acusado. "Le recuerdo que es la víctima. No puede ser ofensivo en su interrogatorio. No puede permitir que la trate como a un acusado", le advirtió el magistrado.