La propuesta de Esperanza Aguirre de reducir los liberados y representantes sindicales en la Comunidad de Madrid ha provocado una ola de reacciones que van desde los secretarios generales de CCOO y UGT en Madrid y a nivel nacional hasta la del secretario de Estado de Estado de la Seguridad Social.
Aguirre anunciaba durante su discurso en la
primera jornada del debate del estado de la región que su Ejecutivo "ajustará a la ley" el número de liberados sindicales. Según el PSOE, la presidenta
confunde los liberados a tiempos completo con los
delegados sindicales que ejercen su función en los servicios públicos, pero esta aseguró que el recorte es legal. En su opinión, la actual crisis obliga a administrar "con más rigor y eficacia a los recursos públicos", un esfuerzo al que "los sindicatos no pueden ser ajenos" porque reciben una "parte importante" para ejercer sus funciones.
Tras conocer la medida, el secretario general de UGT,
Cándido Méndez, respondió a Esperanza Aguirre que la figura de los liberados es "está recogida por ley y respaldado por la Constitución", por lo que la presidenta debería preocuparse "por el
Gürtel" y no por los sindicatos.
José Ricardo Martínez, secretario general del sindicato en Madrid, añadía: "Es un debate muy peligroso. Si Esperanza Aguirre cuestiona nuestra legitimidad, se pueden cuestionar todas. Espero que se aleje de esas
políticas cicateras, antiguas y liberaloides que sólo llevan al fracaso".
Por CCOO,
Ignacio Fernández Toxo recogía el restigo de las críticas advirtiendo que Aguirre no tiene competencias ni poder para modificar la ley sindical.
Javier López, responsable regional, avisó al mismo tiempo de que los trabajadores
no renunciarán a sus derechos. López tildó el anuncio de Aguirre de "publicitario".
Rajoy estudiará la propuesta
La patronal CEIM está del lado de la Comunidad de Madrid. Su presidente, y también responsable de la Cámara de Comercio,
Arturo Fernández, respaldó la reducción ya que hoy existen a su juicio "demasiados" liberados. La idea ha llegado hasta el secretario de Estado de la Seguridad Social, un Octavio Granados que este martes la consideró "inadecuada" y "reactiva" frente a la huelga general del 29-S. Granado también advirtió que Aguirre "no tiene claro" el hecho de que
Mariano Rajoy defina ahora al PP como el "partido de los trabajadores", por lo que le invitó a pronunciarse sobre la aparentemente contradictoria idea de Aguirre.
El líder del PP, precisamente de visita en Vallecas, donde está la Asamblea de Madrid y donde este martes se debatía la cuestión, avanzaba que su formación
pedirá reuniones con los sindicatos para saber si "es necesaria tanta gente" para ejercer como representantes sindicales.