"¿Un madrileño que domina la moto acuática? Me lo dicen siempre, ¡Y soy de Fuenlabrada!". Es Pedro Espadas, piloto de una Kawasaki Ultra 260 que compite estos días en el ya conocido como 'Dakar acuático'. No le va mal, en la 5ª etapa es líder de la carrera. Madridiario ha charlado con él sobre esta aventura.
El 'Dakar acuático' es una raid, concretamente el European-African Raid 2010, un rally sobre el mar con etapas en las costas españolas y marroquíes. Allí Madrid tiene representación sobre una moto acuática con el fuenlabreño Pedro Espadas.
Pedro habla con este digital después de haber disputado una etapa de consumo desde Marruecos a Marbella, en la que los participantes tienen que correr con sus motos con el deposito lleno (70 litros de combustible) más otros 30 litros al repostar. "El tiempo no nos ha acompañado y ha sido la etapa más dura hasta el momento", confiesa Espadas. Pero ha conseguido llegar en segunda posición, tras el murciano
Marco Antonio Vivanco (Yamaha).
El madrileño asegura que se encuentra en forma y que tiene muchas posibilidades de ganar la raid, a pesar de que no tiene la mejor moto. El brasileño
Celius Vinicius tiene una Kawasaki Ultra mejor que la suya y junto al francés
Sylvain Ente (Yamaha) y Vivanco, son los rivales directos que podrían arrebatarle esa alegría de ser el mejor en el mar.
¿Cómo llega un madrileño a estar entre los mejores en el agua? "Me lo dicen muchas veces, es que los madrileños somos los mejores en todo (bromea), ¡Y soy de Fuenlabrada!". Espadas comenzó a montar en motos acuáticas a los 16 años, veraneando en La Manga del Mar Menor. Conoció a personas que estaban ligadas a ese mundo y desde los 20 años es profesional. Entrena en La Manga murciana y en el
pantano de San Juan en Madrid, donde afirma que ha conocido a madrileños jóvenes que dentro de poco darán que hablar en este deporte.
También monta en bici de montaña muy a menudo para mantenerse en forma. "Manejar una moto de agua requiere tener fuerza, es una máquina mucho más pesada que las motos de carretera a las que la gente está más acostumbrada".
Espadas reconoce que esta raid es la más difícil que ha disputado, "por la climatología y las dificultades del recorrido". Las jornadas suelen ser de
120 millas de recorrido. Ellos mismos son sus propios mecánicos. Espadas está preparado y de hecho su trabajo es ser mecánico de camiones con su padre en Fuenlabrada. No tienen boxes como los pilotos de Fórmula Uno: "En la última etapa yo mismo tuve que parar y arreglar la moto, me quedé en la orilla durante dos horas para arreglarla", cuenta a Madridiario.
La aventura es tan peligrosa que cada piloto lleva un
navegador gps para no perderse y cuando el mar amenaza con fuertes olas o tormentas, dejan la competición para más tarde y hacen el recorrido en grupos ayudándose ante las dificultades.
Esta
raid se puede seguir a través de la
página oficial de los organizadores y podría suponer otro triunfo de un deportista madrileño en una importante competición internacional, en este caso tan inusual como ser el más veloz en el mar.