Pedro Fernández Vicente | Miércoles 08 de septiembre de 2010
Monocle, prestigiosa revista que se publica, entre otros, en el Reino Unido, en Estados Unidos, en Japón o en Suiza, ediciones todas ellas admiradas por su calidad, en la que puedes encontrar temas diversos como internacional, cultura, tendencias, negocios, que apuesta por las nuevas ideas y siempre con la máxima calidad, ha hecho público el ranking de las ciudades en las que mejor se vive. Madrid siempre ha estado bien valorado, pero en esta edición, en la última, la sitúa en el décimo puesto. Es la primera vez que nuestra ciudad está entre las diez primeras del mundo. Un momento idóneo y un aval para el alcalde Ruiz Gallardón de cara a la confrontación electoral porque, además, sitúa al primer edil madrileño en el sexto lugar, por sus ideas vanguardistas, sus iniciativas urbanas y su capacidad innovadora. Apoyo exterior que no le vendrá mal cuando desde la oposición le critiquen las deudas que deja en el consistorio, las hipotecas en que ha metido a los madrileños para enterrar la M-30, proyecto que, Monocle, valora especialmente, junto a la operación Chamartín. Madrid Río, globalmente, es aplaudido como diseño y gestión, por su presente y las posibilidades de cara al futuro.
Pero el jurado, encargado de distinguir a la capital de España entre las primeras ciudades del mundo, destaca a los ciudadanos como protagonistas de la elección. Según Monocle, hemos colaborado activamente con nuestro carácter, alegría y optimismo. Está claro que el comportamiento de los madrileños y de los que han venido a Madrid de otros puntos, que también son madrileños porque viven aquí y hacen Madrid, somos un modelo a exportar y harían bien nuestros representantes en resaltar algunos de los valores, que suelen ignorar con frecuencia o, al menos, no los destacan suficientemente.
Ahora que estamos próximos a la contienda electoral, no estaría mal que alguno de los candidatos, a una u otra institución, porque en esta provincia se llegan a confundir en miles de ocasiones, La Comunidad con el Ayuntamiento, tuvieran a bien inspirarse en los habitantes del triángulo para sus proyectos de futuro. Respetar a los madrileños, aunque no seamos nacionalistas, ni separatistas, ni ninguna otra circunstancia que incomode al Gobierno del Estado.
Por delante de Madrid hay ciudades como Copenhague, Estocolmo o París, pero, ¿quien de los que vivimos aquí nos hubiéramos atrevido a compararnos con semejantes competidores?. Lo veíamos inalcanzable, por lo menos los de mi generación, a los que siempre nos han dicho que estábamos a 50 años de Suecia, Austria o Finlandia.
Sólo falta que el Real Madrid de Florentino, que aún anda un poco perdido, sea capaz de recuperar tiempos pasados y sumarse a este bien hacer, que nos ayude a seguir escalando puestos hacia el número 1, porque, Barcelona, que figura en el 17, tiene como gran valedor al equipo de fútbol y al buen clima.
Pues eso.
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