Una docena de caballos colaboran en el proceso de desarrollo de niños que, por diversas circunstancias, no pueden convivir con su familia
Lucía de la Fuente | Martes 07 de septiembre de 2010
En plena sierra madrileña, en Torremocha del Jarama, 22 niños y niñas tutelados por la Comunidad de Madrid participan en un programa que fomenta su integración a través de una docena de caballos. Así es esta particular 'hipoterapia'.
La 'hipoterapia', también conocida como monta terapéutica, es una actividad rehabilitadora consistente en aprovechar los movimientos tridimensionales del caballo para estimular músculos y articulaciones, así como para reforzar la autoestima, la motivación y la concentración de los menores. 22 niños del complejo infantil 'La Casa de Torremocha' ya lo han comprobado.
La consejera de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad, Engracia Hidalgo, visitó este martes por la mañana el centro y fue testigo de una exhibición equina preparada por los participantes del taller. "El contacto diario con caballos resulta muy positivo para los niños, no sólo por los beneficios físicos que les aporta, sino también porque les transmite valores muy positivos de amistad, de la importancia del trabajo en equipo, el compañerismo y el respeto a los demás", señaló la consejera.
Esta experiencia se puso en marcha en la residencia infantil hace tres años. Checho Pardo, el terapeuta y monitor especializado en la coordinación de la actividad, afirmó a Madridiario que los menores se implican mucho en la actividad. Y es que a los niños les "encanta" el trato con los equinos y, tal y como afirmaron a los medios de comunicación, ninguno de ellos se cansa de asistir a esta particular terapia dos veces por semana. "De lunes a viernes hay dos grupos de cuatro chicos como máximo, con el objetivo de ofrecer clases personalizadas", indicaron fuentes de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, organismo encargado de tutelar a estos menores.
Josué lleva dos años viviendo en 'La Casa de Torremocha'. Montado sobre Fado, un rocín portugués que fue rescatado de una vida de continuos malos tratos, comenta que "aunque al principio me daba miedo, ahora me he dado cuenta de que montar a caballo es una experiencia maravillosa".
En esta 'hipoterapia' participan en total 38 menores, de los que 22 viven en el complejo infantil y el resto son vecinos de Torremocha, "lo que ha propiciado que los chicos estén totalmente integrados en la vida del municipio", afirmó Hidalgo.
En la región hay 4.590 menores tutelados, de los que 2.820 viven habitualmente con una familia de acogida y los 1.770 restantes residen en residencias y centros infantiles. Son niños que, por diferentes circunstancias, no pueden convivir con su familia y se encuentran protegidos por la Administración. La consejera de Familia matizó que los niños que viven en este complejo son "chicos con muchas carencias afectivas y que han tenido problemas en otro tipo de centros".
La parte positiva es que el 90 por ciento que viven en esta residencia encuentran trabajo. Prueba de ello es Mª Ángeles, una chica de 18 años que pasó ocho tutelada por la Comunidad y que en la actualidad trabaja y vive de forma independiente en un pueblo cercano.