Opinión

Castro, la uña arrancada de Gómez

Ángel del Río | Lunes 30 de agosto de 2010
Pedro Castro es ese señor, alcalde de Getafe y de todos los alcaldes de España, que podría ser oficial, pero no caballero. Le pone una vela a Dios y otra al diablo con la misma facilidad con la que reparte dinero de sus contribuyentes en forma de subvenciones, incluidos más de tres millones de euros al equipo de fútbol de la localidad.

Pedro Castro es ese señor y alcalde del que el amigo en política no se puede fiar ni un pelo. Es ese personaje que hace pocos meses dijo públicamente que Gómez y él eran uña y carne, que no discutía la candidatura del líder de los socialistas madrileño a la Comunidad de Madrid, y que ahora, cuando resulta que el aparato de Ferraz apoya a Trinidad Jiménez frente a Tomás Gómez, ha sacado su perfil aparatista-oportunista para ponerse al lado de lo que diga el de la ceja, apoyar a Trinidad y dejar en el camino a su “amigo” Gómez, al que incluso llegó a aconsejar que diera un paso atrás en su lícita pretensión de ser candidato.

Pero Castro es un ejemplo de coherencia. Si opta por decir digo donde dijo Diego, abandonar la fidelidad y adhesión a un amigo y pasarse a otro, mantiene su coherencia en apoyar al nuevo e insiste en su labor de destruir al anterior, como bailando con lobos. Lo último de Castro hacia la antigua uña de su carne, Tomás Gómez, ha sido decirle que es el candidato de la derecha. Ya hay que ser cruel y barriobajero en política para decir esto de un compañero al que apoyaba a muerte hasta hace poco tiempo.

Pero qué vamos a esperar de este personaje manchego, más criado de venta que hidalgo, que tiene el atrevimiento de recomendar al propio presidente Obama que se pase por Getafe para que aprenda lo que son las políticas sociales. Son algo así como dar dinero de una ciudad con una tasa de paro bestial, de un ayuntamiento acosado por las deudas, dinero de todos los contribuyentes que lo pasan mal, a una sociedad anónima deportiva, a entidades privadas como son las casas regionales y a asociaciones afines. Esa es la política social de la que tiene que tomar nota Obama. Así es la uña que tenía Gómez en su dedo malo.

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