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Nacen 40 crías de aves autóctonas en Pinto

MDO/Efe | Jueves 26 de agosto de 2010
El Ayuntamiento de Pinto mantiene diversas iniciativas para proteger su flora y fauna, pero una de las más exitosas es la que desarrolla el GREFA para incrementar la población del cernícalo primilla, una de sus aves autóctonas, que ha propiciado el nacimiento de cuarenta crías este año.

El GREFA, Grupo para la Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat, se encarga de dos proyectos con grandes resultados, la consolidación de las poblaciones de aguilucho cenizo y de cernícalo primilla. Para esta última especie el municipio dispone de la mencionada instalación, denominada 'primillar', con el fin de facilitar la reproducción de estas aves.

En el mes de julio, se introdujeron en los nidos de este hábitat ocho nuevos pollos de esta pequeña ave rapaz, beneficiosa para la agricultura. Esta acción se llevo a cabo como complemento a la actividad reproductora natural del 'primillar', lugar en el que éste año han anidado trece parejas que viven en libertad.

Aumento de ejemplares
Las distintas puestas han dando como resultado el nacimiento de cuarenta pollos en el último año, en una instalación que se encuentra en una finca del Parque Regional del Sureste, inaugurada en junio de 2008 gracias a un acuerdo suscrito entre el Ayuntamiento y GREFA.

El objetivo de este centro es reintroducir el cernícalo primilla en el municipio favoreciendo la conservación de los ejemplares existentes y potenciando su reproducción. El Ayuntamiento de Pinto contribuye económicamente a su sostenimiento, de acuerdo con los criterios de la asociación GREFA.

Según la valoración del Área de Medio Ambiente, el incremento de parejas reproductoras en esta campaña (13) con respecto a las del año pasado (7) indica que la colonia del primillar de Pinto está consolidada y presagia un buen futuro para esta especie.

El cernícalo primillar era un ave amenazada en la región debido a su costumbre de anidar en superficies cultivadas y que, en ocasiones, provoca que los nidos queden destruidos por la maquinaria agrícola.