Social

La conciliación, una cuestión de imagen

Lucía de la Fuente | Martes 24 de agosto de 2010
El 93 por ciento de empresarios madrileños considera que aplicar políticas de conciliación mejora la imagen del negocio de cara al exterior. Sin embargo, aún cuesta ponerlas en práctica. Las menos aplicadas son las que conllevan un coste elevado, como pagos para servicios de guardería o para el cuidado de dependientes.

La Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Universidad Complutense, ha realizado el estudio 'Las políticas de conciliación de la vida familiar y laboral desde la perspectiva del empleador. Problemas y ventajas para la empresa' a través del cual se han analizado las políticas de conciliación desarrolladas por 228 empresas regionales de más de 40 trabajadores.

Entre los datos más relevantes, destaca que el 93 por ciento de los directivos encuestados afirma creer que la puesta en práctica de estas políticas mejora la imagen de la empresa, el 82 por ciento que ayuda a retener el talento y el 78 por ciento que mejora la productividad.

Más coste = Mejor imagen
A pesar de esta convicción, los mismos directivos reconocen que las prácticas que más se llevan a cabo en sus empresas son las que generan un menor coste monetario y organizativo -abandonar el lugar de trabajo por una emergencia familiar, flexibilidad en días de permiso, mantener las ventajas laborales después de un permiso largo, distribución flexible de las vacaciones o excedencia para el cuidado de dependientes-, mientras que las que menos son las que conllevan un mayor coste -pago de servicios de guardería, guarderías propias para hijos de empleados, semana laboral comprimida (organización del trabajo en cuatro días en lugar de cinco) o ayudas económicas para el pago de servicios para el cuidado de dependientes)-, aunque reconocen que son las que más beneficios de imagen crean.

"Solo el 4 por ciento de los encuestados considera que las medidas de conciliación no suponen un coste para la empresa" aseguró el director general de Empleo, Valentín Bote, durante la presentación del estudio. A pesar de ello, Bote aseguró que, "aún sabiendo los empleadores que las medidas de conciliación suponen un coste, las adoptan".

Eso sí, el 53,8 por ciento de los empresarios afirma estar "totalmente o bastante de acuerdo" con que el tipo de actividad que desarrollan sus empresas dificulta la aplicación de medidas de conciliación laboral. Los sectores que más problemas dicen encontrar son los de consultoría, construcción/inmobiliario o turismo, mientras los que dicen tenerlo más fácil son los que se dedican a la actividad farmacéutica/cosmética o de enseñanza.

Trabajar más horas está bien visto

Por otro lado, sigue estando bien visto dentro de las empresas que los empleados se queden a trabajar más tiempo después del horario establecido. "Este dato es un problema porque seguimos teniendo una cultura en la que parece que cuanto más tiempo te quedas en tu puesto más trabajador eres", afirmó Bote, quien añadió que "en el resto de Europa pasa al revés: si te quedas más tiempo da la sensación de que tienes problemas".

También sigue siendo menos frecuente que los varones se acojan a las medidas de conciliación en igual medida que las mujeres. ¿El motivo? Temen que ello sea mal visto por sus compañeros.