Opinión

La democracia se abre paso en el PSM

Nino Olmeda | Domingo 08 de agosto de 2010
Al final se impuso el sentido común y la democracia interna dentro de un partido político. El PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero tenía unos planes para el PSM, y el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, otros muy distintos. Zapatero -que orientó con su dedo, su sonrisa y su talante la elección de Gómez como sustituto de Rafael Simancas -al que también dejó caer el presidente del Gobierno de España tras sus fracasos electorales-  tenía pensado colocar, como hizo con los anteriores candidatos electorales del PSM tanto a la Comunidad de Madrid como al Ayuntamiento de la capital, a Trinidad Jiménez como aspirante al cargo que hoy ocupa Esperanza Aguirre.  Tomás Gómez se ofrecía él mismo para esa responsabilidad. Ambos alegan estar en posesión de encuestas que dicen lo que sus deseos maquinan. Zapatero ya convenció hace años a muchos dirigentes del PSM de las bondades de sus impulsos en forma de mensaje cifrado que, al descifrarlo, aparecían los nombres de los mejores para realizar las labores políticas en cada momento.

En la etapa del doctor Pedro Sabando como portavoz de los socialistas madrileños en la Asamblea de Madrid, Zapatero ya aconsejó lo mejor, que era impedir que uno de los más antiguos y convencidos defensores de las primarias -sistema democrático muy al uso en la Agrupación Socialista de Pozuelo de Alarcón en la que milita el reumatólogo Sabando y en la que militó hasta su fallecimiento otro gran defensor de la democracia interna, Paco Cordero-, fuese candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Ahora después de tantos años de aquello, Tomás Gómez, tras reunirse con Zapatero para aclarar la situación de los próximos candidatos electorales del PSM, no se ha dejado convencer y ha pasado de las corazonadas de Zapatero que le dejaban fuera de la competición en beneficio de Trinidad Jiménez. Al final, cumplirá su primer compromiso nada más acceder a la Secretaría General del PSM: que los candidatos a cargos orgánicos e institucionales serían elegidos por todos los afiliados.

Y también, su ilusión de querer ser aspirante a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Antes pensaba serlo sin más candidatos y ahora, por huevos, tendrá que someterse a unas elecciones internas. Muchos amantes del poder establecido aúllan alarmados por los problemas que puede acarrear desobedecer al jefe de la sonrisa y el talante y dejar en manos de simples afiliados decisiones tan importantes que sólo deberían estar en manos
de los más listos, que suelen ser los colocados por el que manda y los que caen bien al aparato federal.

La democracia ha ganado y poco a poco se abre paso dentro del PSM, que ha dado una patada en el culo a los que usan las encuestas para todo y dará la palabra a sus miles de militantes para que decidan los nombres de los candidatos electorales de los socialistas madrileños en los comicios de 2011. Los candidatos son de todos y no sólo de los que están en el aparato del partido. A veces parecen formar parte de un aparato ortopédico para corregir las deformidades del cuerpo político, pero se equivocan porque la falta de
democracia se cura con más democracia y no con más dedocracia.

TEMAS RELACIONADOS: