José Luis Rodríguez Zapatero ha convocado a Tomás Gómez en Moncloa este viernes con un único orden del día: saber si el actual secretario general de los socialistas madrileños se hará a un lado y apoyará a Trinidad Jiménez y Jaime Lissavetzky como candidatos a las próximas elecciones autonómicas y municipales.
La
disputa entre Ferraz y el PSM por las candidaturas a la Presidencia de la Comunidad de Madrid y a la Alcaldía de Madrid ha llegado a su cenit. Gómez lo tiene claro:
anunció por activa y por pasiva y empeñó su palabra asegurando que, si hay otro candidato para encabezar el cartel socialista en las elecciones de 2011, se presentaría contra él en unas
elecciones primarias. La cúpula de Ferraz, a su vez, está igual de decidida: las encuestas electorales y los sondeos de intención de voto (que no de valoración, donde Gómez y Jiménez alcanzan la misma puntuación, un 3,90) dicen que con otro candidato, el PSOE multiplica sus posibilidades de desafiar la mayoría absoluta del PP de
Esperanza Aguirre.
El encuentro se va a producir en un momento muy delicado. Con la
militancia de Madrid
confundida por el aparente regreso a los
tiempos convulsos de la Federación Socialista Madrileña, las bases vuelven a debatir sobre si apoyar a su electo y refrendado secretario general o volver a dar un golpe de timón que, a riesgo de provocar aún más perplejidad en el votante, aspira a mejorar los resultados que arrojan las encuestas. Tomás Gómez asegura -con el aval que le proporciona haber ganado el último congreso regional- que el PSM está unido en torno a su figura y que sólo
un 5% del partido -los críticos, prácticamente formados por los 'simanquistas'-
se le opone. Esos opositores aseguran en cambio que el descontento con su gestión supera con mucho ese mínimo porcentaje y se apoya en que los veteranos alcaldes socialistas de la región -salvo Enrique Cascallana (Alcorcón)- están dispuestos a hacer lo que diga Ferraz.
Respecto a los 'candidatables', y como también les ha informado este digital, Lissavetzky ya se ha mostrado
favorable a regresar a Madrid, mientras que Jiménez ha mostrado su preocupación -y no es baladí dada la situación interna que se ha generado- por
asegurarse que ganará y tendrá el apoyo del PSM si finalmente se enfrenta a Gómez en unas primarias.
Maquinaria en movimiento
A pesar de los primeros desmentidos oficiales -que negaban, desde ambos bandos, que la dirección Federal cuestionase a Tomás Gómez-, lo cierto es que el PSOE no ha tenido ninguna prisa real por apagar el fuego que los máximos mandatarios de Ferraz han generado en torno a la elección de los candidatos electorales por Madrid. La palabra "democracia" o la frase "que los militantes elijan" la han pronunciado tanto Zapatero, como Chaves o Pepe Blanco (a quien el PSM atribuye la autoría de la maniobra contra Tomás Gómez), pero Ferraz
no ha dejado de llamar a los
dirigentes socialistas más veteranos de Madrid para saber si su postura será favorable a apoyar otro candidato, tal y como les ha informado
Madridiario.
Es más. Este jueves, en los medios del Grupo Prisa (
El País y la
Cadena Ser), dos pesos pesados como el presidente del PSOE,
Manuel Chaves, y el alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias,
Pedro Castro, alababan respectivamente a Trinidad Jiménez ("Es una opción muy fuerte, una candidata de mucho peso") y aseguraban que Tomás Gómez y el PSM debían pensar en "qué es lo mejor para Madrid". Según Castro, Gómez incluso "
dará un paso atrás" si alguien presenta datos "que digan que hay otra personsa que tiene más posibilidades de ganar". La negativa de Chaves a responder a la prensa sobre este tema (justificó que ya lo había hecho por la mañana en la
Ser)
durante el acto oficial que compartió este viernes con Alberto Ruiz-Gallardón, provocó un
profundo enfado entre los periodistas congregados.
Pero la afirmación de Pedro Castro choca de frente con las intenciones del actual secretario general del PSM, que se mantiene en sus trece de no retirar su candidatura pase lo que pase y de
guardar silencio mientras la Federal siga hablando. La reunión de este viernes apunta a definitiva.