MDO/E.P. | Miércoles 28 de julio de 2010
Los trabajadores de Viajes Marsans han aceptado la propuesta de la compañía de aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción que afectará a la práctica totalidad de una plantilla de unos 1.400 empleados a la vista de la "nula viabilidad" de la empresa.
Fuentes del sindicato UGT señalan que las condiciones del ERE "estarán dentro de la normalidad a pesar de las dificultades de la empresa", e incluirán una indemnización de 32 días por año trabajado, por un máximo de 30 mensualidades, estableciendo un tope salarial de 70.000 euros "por motivos morales".
Parte de la financiación del expediente provendrá del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) y el resto corresponderá a la masa concursal. El ERE, que será firmado este miércoles, destinará también un fondo de 1,9 millones de euros para el "personal de difícil colocación", como mayores de 50 años o trabajadores con discapacidad.
Por su parte, fuentes de la compañía aseguran que esta operación no supone el fin de la actividad de Viajes Marsans, ya que "continúa pendiente de finalizarse la venta de algunos activos", lo que podría aportar fondos a la tesorería para "retomar poco a poco la actividad". En este sentido, aclaran que el acuerdo con los trabajadores les otorga "prioridad de contratación" ante la posible reapertura y recuperación de la actividad en las agencias del grupo.
Además, cerca de medio centenar de trabajadores no se acogerán al ERE y continuarán trabajando para Viajes Marsans "de manera voluntaria y con el sueldo asegurado" para realizar labores administrativas y de recursos humanos.
Se descarta la suspensión
La propuesta original de la compañía recogía un ERE de extinción para 947 empleados -el 65% del total-, mientras que los 498 trabajadores restantes se acogerían a un ERE de suspensión durante varios meses hasta recuperar la viabilidad de la compañía.
Sin embargo, desde UGT recalcaron que dicho plan "no tenía ningún viso de realidad" y estaba "poco estudiado", ya que se basaba en el mantenimiento de 172 agencias, algo que el sindicato considera "inviable". A su juicio, esta opción únicamente habría supuesto "un problema añadido" para los trabajadores que se acogieran al plan, ya que "se hubieran terminado convirtiendo en acreedores cuatro meses más tarde que el resto, lo que hubiera dificultado que cobrasen el dinero que les correspondería".
Desde la propia compañía reconocen que la venta de activos "no se ha agilizado como se esperaba", por lo que la situación podría haber producido un "agravio comparativo" al dotar de prioridad a los afectados por el ERE de extinción frente al de suspensión.
Acciones contra Díaz Ferrán
El sindicato subraya que con esta medida "termina el conflicto en el ámbito laboral, pero no en el ámbito jurídico", ya que se están planteando iniciar acciones judiciales contra los anteriores dueños de la compañía, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio, Gonzalo Pascual.
El ERE de extinción deberá ahora ser ratificado por la Dirección General de Trabajo, así como por el Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid, que tramita el concurso necesario de la compañía. Dicho concurso fue declarado el pasado 25 de junio, a solicitud de una veintena de acreedores, aunque se mantuvo a los actuales propietarios, la sociedad Posibilitum Bussiness, al frente de la gestión del proceso concursal junto con otros tres administradores concursales.
Los antiguos propietarios de la compañía turística, Díaz Ferrán y Pascual, anunciaron la venta de Marsans a Posibilitum el pasado 10 de junio, el mismo día en el que presentaron su solicitud de concurso voluntario.
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