Transportes

Transportes remodela la curva de la muerte

MDO/Efe | Domingo 25 de julio de 2010
A falta de sustituir la señalización provisional, la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad ha terminado la remodelación de la curva situada en el punto kilométrico 28,800 de la M-607 (Madrid-Navacerrada), en la que se han registrado numerosos accidentes.

La reforma, en la que el Gobierno regional ha invertido 500.000 euros, ha consistido en la mejora del peralte, la ampliación del radio de la curva y la eliminación del montículo de la mediana que quitaba visibilidad, según han detallado a Efe fuentes de la Consejería de la que es titular José Ignacio Echeverría.

Además, se ha ensanchado en ese punto, en dirección Navacerrada, el arcén del carril izquierdo, se ha instalado un guardarraíl en la margen izquierda, se ha reducido el límite de velocidad (antes estaba en 100 kilómetros por hora) y se ha asfaltado.

La operación de asfaltado no se ha limitado a este tramo. La Comunidad ha destinado 1.470.000 euros para el asfaltado de la M-607 entre los kilómetros 25 y 35, en ambos sentidos, intervención que se ha iniciado hace varias semanas y estará concluida en menos de un mes, según las mismas fuentes.

Este 'punto negro' de la carretera de Colmenar Viejo se conoce como la 'curva de la muerte' desde que se difundiera a principios de marzo en YouTube y en televisión un vídeo que captaba el momento en que un conductor perdía el control de su vehículo, se salía de la vía por la margen derecha y volcaba tras estrellarse contra el guardarraíl.

La grabación fue hecha por Esther Rincón, una profesora que había perdido un año y medio antes a su hijo de 22 años en la misma curva cuando se dirigía a arbitrar un partido de baloncesto. Trataba de buscar pruebas del mal estado de la vía y la causalidad hizo que justo en el momento que llegaba a la curva un automóvil sufriera un accidente delante de ella.

El coraje de esta madre logró lo que no había conseguido la acumulación de siniestros: Desató la polémica y provocó que el asunto se debatiera en la Asamblea; que el fiscal jefe provincial de Madrid abriera diligencias para determinar si la Comunidad había incurrido en responsabilidades por el estado de la carretera, que cesara uno de los ingenieros responsables de las obras de conservación de la M-607 y que la Administración regional decidiera acometer la reforma de la curva.