MDO | Viernes 23 de julio de 2010
La Policía Nacional ha desarticulado en Madrid una banda presuntamente dedicada a la explotación sexual de mujeres en una operación en la que ha detenido a 105 personas, entre ellos los máximos responsables de la organización.
En esta operación, la Policía ha precintado trece centros de prostitución ubicados en "zonas privilegiadas" de Madrid, así como otros dos centros administrativos desde donde dirigían y controlaban su actividad. Esta red había creado quince sociedades mercantiles instrumentadas para dar apariencia de legalidad a los elevados beneficios que obtenían a través del ejercicio de la prostitución.
El pasado mes de diciembre, la UCRIF (Unidad contra Redes de Inmigración y Falsificación Documental) de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de Madrid, inició una investigación dentro del Plan contra la trata de Seres Humanos con fines de explotación sexual. El objetivo era luchar contra la implantación y desarrollo de organizaciones delictivas estructuradas para la explotación sexual y el aprovechamiento económico de mujeres de diferentes nacionalidades.
En los últimos años, estas redes han pasado de la clandestinidad a desarrollar notorias campañas de publicidad, sobre todo en prensa escrita e Internet, con el objetivo de atraer clientes hacia los lugares establecidos donde las mujeres explotadas ejercían la prostitución. Tras un exhaustivo estudio de los anuncios en prensa escrita e Internet, los investigadores consiguieron determinar que, lo que en un principio parecían publicaciones independientes, estaban relacionadas entre sí y llevaban a una misma red.
Los agentes consiguieron poner nombre a todas las empresas que integraban el entramado. Por un lado, contaban con trece grandes centros de prostitución y, por otro, con dos bases administrativas. Hasta quince sociedades mercantiles había creado la red para la gestión y control de los citados centros, todo con el objetivo de dar una apariencia de legalidad. Así conseguían unos beneficios mensuales que rondaban los 700.000 euros.
Funcionamiento interno de la red
La cúpula de la organización colocaba como administradores y apoderados de estas sociedades a telefonistas o encargadas de los centros de prostitución. A los administradores les pagaba 500 euros mensuales y 200 euros a los apoderados quienes, en la mayoría de los casos, no conocían el nombre de las sociedades que representaban.
Eran tales los beneficios económicos que obtenían, que llegaban a gastar mensualmente entre 30.000 y 45.000 euros por periódico. Las telefonistas estaban tan especializadas que, dependiendo del anuncio por el que se interesaba el cliente, debía dar una u otra información. Además de instrucciones por escrito, tenían en cada centro unos ocho teléfonos con su correspondiente anuncio insertado o página web de forma que, antes de responder al teléfono, sabían a qué tipo de anuncio se refería el cliente. También contaban con recepcionistas de hotel y taxistas que, a cambio de unos 50 euros, derivaban clientes a sus centros.
Las mujeres que ejercían la prostitución permanecían las 24 horas en el centro y estaban sometidas a turnos, todo bajo la supervisión directa y estricto control de las denominadas “encargadas”. Finalizado el turno, y siguiendo órdenes de la cúpula, cada centro ingresaba la recaudación, bien en las cuentas bancarias establecidas, bien en la caja fuerte del local.
Resultado de la operación
El pasado lunes, y bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 30 de Madrid, se llevaban a cabo de forma simultánea 36 entradas y registros en locales de Madrid. El operativo, liderado por la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de Madrid, contó con la colaboración de agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y el GOIT para la apertura de cajas fuertes.
Un dispositivo de más de 150 policías que permitió la detención de 105 personas, integrantes de la organización, y la identificación de 92 mujeres que ejercían la prostitución en ese momento. También se intervino numerosa documentación que permitirá demostrar el entramado de sociedades y 23.000 euros en efectivo, que constituían la facturación del día.