MDO | Lunes 19 de julio de 2010
El presidente del Congreso José Bono se plantea fijar de manera casi definitiva su residencia en la Comunidad de Madrid tras la anunciada separación de su esposa Ana Rodríguez de manera amistosa y mutuo acuerdo.
Muy pocos, ninguno de los políticos consultados por este mentidero, conocían la decisión que fraguaba el matrimonio y que sin embargo se ha entendido en mentideros políticos como consecuencia de las múltiples noticias difundidas en torno al patrimonio y actividades económicas del Presidente que ha visto como en los últimos meses la tormenta lejos de amainar, arreciaba.
Tan es así que en el Congreso de los diputados comentaban los más cercanos, que la pareja seguirá –seguro- manteniendo una relación “más que cordial” y que esta separación cuenta incluso con el visto bueno de algún cercano consejero espiritual dada la necesidad de delimitar claramente los trabajos de cada cual para evitar que nada pueda interferir en su patrimonio y actividades de futuro.
Lo cierto es que las dos partes piden respeto a su intimidad y a la de sus hijos, y mañana tienen previsto presentar en Toledo el escrito por el que se separan de mutuo acuerdo. “Las razones de tal decisión pertenecen a ellos y solo a ellos”, algo que coincidieron en señalar las distintas fuentes cercanas a la pareja consultadas, que sin embargo reconocen que la que consideran “campaña mediática orquestada” podría haber hecho mella en la pareja de forma definitiva.