MDO/Efe | Sábado 17 de julio de 2010
La dirección de Metro de Madrid y los sindicatos del suburbano (CCOO, UGT, Conductores, Solidaridad Obrera y Sindicato Libre) se han reunido sobre las once y cuarto de la mañana de este sábado en la sede social de la empresa del número 58 de la calle Cavanilles para buscar una solución negociada al conflicto.
La cita, convocada por el director gerente de Metro de Madrid, Ildefonso de Matías, tiene como objetivo continuar negociando, después de la última oferta de la compañía, que implicaba la reducción del 1,5% de los salarios y que es rechazada por los trabajadores.
El lunes, los representantes sindicales someterán el resultado de la negociación del sábado a la asamblea de trabajadores y estos decidirán si continúan los paros convocados.
Este viernes, el séptimo día de huelga transcurrió sin incidentes de consideración salvo por la detención, por parte de la policía, de un trabajador afiliado a UGT que formaba parte de un piquete informativo.
El trabajador fue detenido tras mantener una discusión con un compañero que quería ejercer sus derecho a trabajar en las instalaciones de Canillejas, pero, una vez que pasó por comisaría, pudo volver a su domicilio.
Pasajeros amotinados
Además, al igual que ocurrió el 1 de julio, cuando se amotinaron los pasajeros de un tren en la estación de Argüelles, sobre las 15.10 horas de este viernes, en la estación de Gregorio Marañón, un tren de la línea 10 quedó detenido unos 20 ó 25 minutos por una avería.
Metro pidió por megafonía reiteradamente a los pasajeros que desalojaran el tren, pero éstos se negaron, de forma que la empresa del suburbano tuvo que solicitar a la policía que acudiera al andén y desalojara a los pasajeros.
Gracias a la intervención policial quedaron desalojados todos los vagones del tren, salvo los dos últimos, que, finalmente, continuaron viaje hasta Tribunal, donde, tras una demora de diez minutos, finalmente consiguieron arreglar la avería de las puertas.
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