Lucía de la Fuente | Jueves 15 de julio de 2010
Los casos de violencia contra la pareja pueden comenzar en la adolescencia como consecuencia de la mentalidad machista. Un estudio de la Universidad Complutense revela además que el 34 por ciento de los jóvenes maltratadores reincide.
El 4,9 por ciento de la población adolescente española ha sido víctima de maltrato por parte de su pareja y el 6 por ciento lo ha sido en más de una relación. Esta es uno de las conclusiones que puede extraerse del Estudio sobre Igualdad y Prevención de la Violencia de Género en la Adolescencia y la Juventud realizado sobre 11.020 jóvenes por la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid y el Ministerio de Igualdad.
Además, el 34 por ciento de los chicos que maltratan reconoce haberlo hecho en más de una relación. La directora del informe, María José Díaz-Aguado, afirma que esta situación se produce "como consecuencia de la mentalidad machista basada en el dominio, la sumisión, la justificación del sexismo, el no haber escuchado con frecuencia a personas adultas que dieran consejos de igualdad y la 'dureza emocional' que prohíbe, por ejemplo, llorar a los chicos".
Las chicas de entre 12 y 16 años que han sido víctimas de maltrato lo condenan, por lo general, con contundencia. Sólo el 1 por ciento de ellas justifica en cierta medida el sexismo y la violencia como respuesta a un problema y no reconoce claramente sus primeras manifestaciones en forma de abuso emocional.
Prevención: la mejor herramienta
A raíz del estudio centrado específicamente en la violencia de género, los investigadores han propuesto quince acciones para prevenir este tipo de conductas. "La principal conclusión a la que hemos llegado es que la prevención es eficaz para la lucha contra este problema aunque, a pesar de los avances detectados, no está erradicando la violencia de género", destacó Díaz-Aguado.
Y es que la prevención desde la escuela ahora llega al 41 por ciento de la población mientras que hace diez años no llegaba a nadie. Para los investigadores de la Complutense es necesario llevar a cabo desde la educación infantil herramientas que faciliten la resolución no violenta de los conflictos y comenzar con un tratamiento específico sobre violencia de género a los 12-13 años, edad media en que se inician las primeras relaciones de pareja.
Asimismo, afirman que la erradicación es una tarea de toda la sociedad ya que los resultados obtenidos reflejan que el machismo no es una fatalidad biológica, sino un producto cultural en el que debe intervenir el entorno escolar y familiar, así como los medios de comunicación. "Desde que nacemos estamos preparados para reproducir lo que vemos en nuestro entorno por también nacemos capacitados para cambiar, concluye la directora del estudio.