Medio Ambiente

El hito que no tendrá Madrid

Carmen M. Gutiérrez | Viernes 16 de julio de 2010
¿Se imagina un gran arco de unos 300 metros de altura en la explanada junto al puente de Segovia, con un mirador en lo alto? Esta es la propuesta que ha hecho el catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, Josep Adell, al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. El Ayuntamiento la ha descartado.

El también creador de la casa solar Black and White con la que participó la UPM en la edición de Decathlon Solar 2009 (el prestigioso campeonato de casas ecológicas) ha decidido impulsar la construcción de un hito para la ciudad de Madrid, un arco solar bajo el nombre de 'La puerta de España', que ayude a identificarla tanto en el extranjero como en el país.

"España y Madrid necesitan un símbolo", explica el catedrático de Construcción y Tecnología Arquitectónica, al igual que lo son la Torre Eiffel para Francia, el Empire State para Nueva York o el London Eye. De esta manera, "se atraería la atención de los turistas extranjeros y españoles, y mucha gente, incluso, volvería a visitar Madrid para visitarlo".

El arco mediría 300 metros de alto (más que las nuevas torres de la Castellana) y 180 de ancho, y tendría su entrada por el subsuelo. El proyecto contempla que en la parte superior de la estructura se instalen paneles solares que impulsarían una noria para acceder al restaurante giratorio, a la cafetería y al mirador, que Adell propone que se construyan en lo alto para amortizar económicamente la instalación. Sus cálculos indican que su construcción costaría 57 millones de euros.

De Madrid al cielo
El lugar seleccionado por el profesor de la UPM es la explanada junto al puente de Segovia, pues además de ser un solar vacío, lo que facilitaría el proyecto, se enmarca en el eje solar que forman la calle de Alcalá y la zona de la Catedral de la Almudena y el Palacio Real. Además, se cumpliría así el dicho "De Madrid al cielo y, en el cielo, un agujerito para verlo", pues el arco permitiría contemplar la ciudad a vista de pájaro.

El catedrático reconoce que no nos encontramos en la mejor situación económica para desarrollar un proyecto así, pero cree que podría llegar a ser una negocio para el Ayuntamiento en unos cuatro años, que podrían colaborar empresas privadas y que sería un revulsivo para la ciudad. Sin embargo, esta imaginativa propuesta ya ha sido descartada por el Consistorio, según el Área de Gobierno de Urbanismo, que ha sido la encargada de estudiarla.