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Gallardón aboga por unos impuestos de movilidad 'verdes'

MDO/E.P. | Martes 13 de julio de 2010
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, se ha mostrado este martes favorable a que tanto los impuestos como el pago del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) o de otras medidas disuasorias para el uso del coche privado en el centro se vinculen a los niveles de contaminación que emite cada vehículo.

Así lo ha afirmado durante el acto de inauguración de la nueva tribuna del RACC para fomentar la movilidad sostenible, donde el primer edil ha recordado que el Ayuntamiento de la capital ya aplica una bonificación del 75 por ciento -"la máxima permitida"- en el Impuesto sobre los Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) a los coches eléctricos, que tampoco tienen que pagar zona azul.

A renglón seguido, Gallardón ha considerado que "el impuesto de circulación debería favorecer a todos los vehículos poco contaminantes", lo que incluiría a los híbridos de todo tipo, una medida que además "alinearía" este impuesto con el de matriculación, que sí tiene en cuenta estos parámetros técnicos.

Sin embargo, ha recordado que otras medidas para los coches híbridos como la exención del SER o el permiso para circular por las futuras Zonas de Bajas Emisiones incluso con niveles altos de contaminación dependen de los avances tecnológicos y las posibilidades que éstos den a los responsables municipales para controlar las emisiones reales de cada coche.

"Sólo los híbridos que pueden acreditar que no usan motor de combustión podrían beneficiarse, pero es un problema tecnológico saber qué están usando en cada momento", ha explicado el alcalde, añadiendo que "cuando se resuelva este problema se podrá dar los mismos beneficios" a todos.

Estas mejoras tecnológicas permitirían casi hacer un cobro 'a la carta' en función del coche de cada uno. Así, por ejemplo, los días en los que se registraran altos niveles de emisiones en una zona determinada de la ciudad se podría prohibir la entrada de algunos vehículos y permitir la de otros, o también se podría cobrar una tarifa diferente de la Zona Azul según los niveles de polución de cada barrio y las emisiones de cada coche.

"Me gustaría que se pudiera aplicar la Directiva Europea sobre la Calidad del Aire con cierta flexibilidad según la contaminación", ha expresado Gallardón, poniendo como ejemplo lo que ya es una realidad en Bruselas, donde se informa a los conductores acerca de los límites de velocidad aplicables en cada zona en función de los niveles de contaminación.

Aparcamientos disuasorios
Por otra parte, el primer edil madrileño ha relatado las diferentes medidas que el Consistorio aplica para mejorar la calidad del aire y la movilidad en la ciudad, una estrategia en la que el uso del transporte público y la eficacia en las conexiones es básica.

Preguntado sobre los aparcamientos disuasorios propuestos en el programa electoral con el que concurrió a los comicios de 2007, Gallardón ha reconocido que "vincular la red intermodal de transporte público con el transporte privado de una forma efectiva es una asignatura pendiente" de su Ejecutivo.

"No se ha hecho fundamentalmente porque en el estudio de todos los aparcamientos disuasorios que darían buen servicio se vio que sólo uno está en el término municipal de Madrid", ha explicado el regidor, asegurando a continuación que su equipo "sigue en esa idea" y recordando que debe ser la Comunidad de Madrid la que "lidere ese proyecto".

Además, ha señalado que los estudios municipales indican que para que este tipo de aparcamientos fueran efectivos deberían ubicarse en el entorno de la M-50, y no de la M-30 o la M-40, puntos demasiado cercanos ya a la ciudad como para suponer una alternativa efectiva para los conductores.

Durante su intervención en la Tribuna RACC, la primera que se realiza y que fue inaugurada por el presidente de la institución, Sebastián Salvadó, y el director de la Fundación, Miquel Nadal, el alcalde madrileño ha explicado su concepto de movilidad sostenible.

Así, Gallardón ha afirmado que "el coche no es el enemigo, pero sí el problema" ya que por una parte es fundamental para la movilidad, lo que genera competitividad, pero por otra parte desvirtúa el uso de los espacios públicos, muchos de ellos hurtados al peatón durante las últimas décadas, y además generan otros problemas medioambientales y de calidad de vida.

El alcalde ha argumentado que la movilidad permite a las ciudades acceder a una masa crítica de población mucho mayor, que hace más atractivas las inversiones y la actividad productiva. Por ello, ha opinado que el modelo europeo de ciudad que se propugna en Madrid mejora la cohesión territorial, al no desagregar -como en el modelo anglosajón- las zonas residenciales de las de ocio, culturales, consumo o productivas.

De este modo, se permite que los ciudadanos no dependan tanto del vehículo privado, si bien siguen existiendo desplazamientos interurbanos a los que también hay que dar solución. Por eso, a su juicio, "las administraciones públicas no pueden escatimar en inversiones" en infraestructuras para el transporte público.

"Hay que apostar por formas alternativas de movilidad -transporte público, bici...- sin luchar contra los coches, sino reservándolos para desplazamientos que no pueden ser sustituidos por medios alternativos", ha argumentado Gallardón.