Madrid

300 atendidos y dos estatuas dañadas, únicos incidentes de la fiesta de la Roja

MDO | Martes 13 de julio de 2010
Madrid se recuperó este martes lentamente de la resaca de la fiesta de la Roja. Una celebración que hizo que se lanzaran a la calle cientos de miles de personas -entre 300.000 y 600.000 a lo largo del recorrido y entre 250.000 y 300.000 personas en la explanada del Manzanares- y que se saldó sin más incidentes que la atención sanitaria a 130 personas por caidas o lipotimias y dos estatuas dañadas, una de ellas la de Colón.

Los avisos dados sobre los numerosos cortes de tráfico que iba a conllevar el paso de la caravana de la selección tuvieron un efecto disuasivo y el tráfico se redujo hasta un 17 por ciento a partir de las cinco de la tarde con respecto a un lunes normal. La reducción no fue comparable, sin embargo, a la alcanzada el domingo cuando, durante el partido de la final del Mundial de Sudáfrica, el tráfico cayó un 81,30 por ciento en el centro de la ciudad y hasta un 60 por ciento en la M-30.

La Empresa Municipal de Transportes registró un 13 por ciento menos de viajeros que el lunes anterior durante el día, aunque por la noche los usuarios de autobuses urbanos aumentaron un 30 por ciento. Por su parte, en las líneas nocturnas se alcanzaron los 12.700 viajeros, una cifra que supone un aumento del 30 por ciento con respecto al lunes anterior.

Así, la empresa tuvo necesidad de reforzar seis línea diurnas (la 27, 28, 32, 34, C1 y C2) y una nocturna (la N19), y muchas otras sufrieron desvíos o limitaciones para evitar las calles incluidas en el recorrido que la Selección hizo por el centro para ofrecer la Copa del Mundo a sus aficionados.

Por su parte, los servicios de Limpieza Viaria, Limpieza de Parques y Jardines y Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) -187 operarios y 67 vehículos- recogieron durante la jornada del lunes un total de 50.650 kilos de residuos, aunque 27 operarios municipales continuaban este martes trabajando en la explanada del Rey. Otros 70 empleados de Parques y Jardines trabajaban a primeras horas de la mañana en las zonas verdes cercanas al recorrido de la caravana de la Roja.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, indicó este martes que el comportamiento cívico mostrado por los ciudadanos durante la celebración del triunfo en la Copa del Mundo había tenido "algunas excepciones". El brazo de uno de los heraldos tallados en el basamento de la estatua de Colón, ubicada en la plaza del mismo nombre, acabó roto, lo mismo que una escultura ubicada en el paseo de la Castellana, si bien, según un primer informe, los daños producidos "son reparables".

Según el alcalde, los técnicos del área de Gobierno de Las Artes habían recibido la orden de realizar un análisis de todo el patrimonio monumental ubicado en todo el entorno de la Castellana, Recoletos y la plaza de Colón para comprobar qué daños habían podido sufrir para, después, "hacer los arreglos pertinentes".

La delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce, ha asegurado este martes que la institución que encabeza se ocupará de la seguridad, tanto de la estatua de Colón como del resto del patrimonio de Madrid, aunque no es competencia de la Delegación.

"La Delegación del Gobierno se ocupa de la seguridad ciudadana y los ciudadanos estaban muy bien protegidos (en las celebraciones de los últimos días). Nos ocuparemos de que Colón y todo lo que es el patrimonio de Madrid, también lo estén".

Estos daños se produjeron a pesar de que el Ayuntamiento de Madrid había vallado las fuentes de Colón, Cibeles y Neptuno, al igual que habían hecho el día de la final. Sin embargo, en ambas ocasiones los aficionados consiguieron derribar las vallas y saltar dentro de la fuente, encaramándose o sentándose en su peana.

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