MDO/Efe | Lunes 12 de julio de 2010
Un acusado de matar a su mujer en Madrid en septiembre de 2008 y de huir después fuera de España ha reconocido este lunes que se volvió "loco" con los gritos de su pareja y que se marchó a Brasil porque quería comprar una pistola para suicidarse.
Así lo ha manifestado el imputado Jorge Manuel P.G. en la primera sesión del juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid, en el que ha explicado que no sabe cómo se produjeron los hechos, pero que recuerda "como una neblina" a su mujer, Natalia S., "tirada en el suelo" y a él mismo con un cuchillo en la mano.
La Fiscalía, que pide 23 años de prisión por un delito de homicidio, mantiene que Jorge Manuel P.G. mató a su pareja con un cuchillo de "unos 10 centímetros de hoja" y que, después de perpetrar el crimen, se duchó, se cambió de ropa y abandonó el piso para trasladarse primero a Valencia y después fuera de España.
Asimismo, el Ministerio Público asegura en su escrito de conclusiones provisionales que durante al menos los dos años anteriores a los hechos, el agresor mantuvo hacia Natalia S. una actitud de "total desprecio, humillación y control absoluto" que le impedía realizar una vida libre.
El acusado, por su parte, ha asegurado ante el tribunal que no maltrataba a su pareja "para nada", que tampoco la amenazaba y que, de hecho, "siempre" la había tratado "como a una reina". "Nunca quise matarla, yo la quería", ha añadido Jorge Manuel P.G. para después explicar a la sala que huyó a Brasil porque es un "cobarde" y quería comprar una pistola allí para suicidarse, pero que después pensó en su hijo y en su madre, recapacitó y se entregó a la Policía "a cambio de protección".
En este sentido, Jorge Manuel P.G. ha denunciado que tenía miedo porque, el día de los hechos, su mujer estaba enfadada y le amenazó con irse con, según el acusado, "su chulo" y con llevarse a su hijo si no le pagaba una cantidad elevada de dinero. Por su parte, varios policías han dicho que algunos familiares y amigos de la víctima les informaron de que Natalia S. padecía malos tratos desde hace bastante tiempo y que, unos días antes de que se produjera el crimen, el acusado llamó a una amiga de la pareja para preguntarle si podría ocuparse de su hijo si a su mujer le pasaba algo.
El juicio continuará mañana martes y se prolongará hasta el próximo jueves cuando, previsiblemente, quedará visto para sentencia.