Le indemnizará con 1,5 millones de euros
MDO/E.P. | Jueves 08 de julio de 2010
El agresor de Miwa Buene deberá indemnizarle con 1,5 millones de euros, en concepto de responsabilidad civil, como parte de la condena a 10 años de cárcel impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid. Le consideran autor de un delito de lesiones, con agravante de discriminación racista y alevosía. La víctima se mostró satisfecha con la sentencia y confío en que su caso "sea una lección para que no vuelva a ocurrir".
En una sentencia hecha pública esta jueves, la Sección Decimoséptima fija la cuantía de la indemnización en 1.573.779,86 euros euros por las lesiones padecidas y por el dolor que le produjeron éstas durante la curación, así como las secuelas de los hechos enjuiciados.
Durante el juicio, el fiscal había solicitado a la Sala una indeminzación de 26.620 euros por los días que estuvo hospitalizado y con 350.000 euros por las lesiones medulares permanentes. La Audiencia madrileña concluye que el agresor del congoleño asumió de forma voluntaria la situación de peligro de causarle la tetraplejia, así como que "la única razón" por la que le agredió fue porque éste era "una persona de raza negra africana y emigrante en España".
Para el tribunal, el acusado "generó y asumió voluntariamente la situación de peligro de causar esas gravísimas lesiones que pueden producir la tetraplejia y que significaba su decisión de golpear con esas características de intensidad brutal en un determinado lugar de la víctima y ante una determinada actitud de ésta y esto es la expresión propia del dolo eventual con el que actuó Roberto".
Relato de los hechos
En los hechos probados, Roberto se dirigió a Miwa pidiéndole tabaco y fuego y, ante la negativa, le dijo "que era un hijo de puta por no tener tabaco ni fuego". Miwa le contestó diciéndole: "pues ya somos dos, los hijos de puta, pues tu tampoco tienes ni tabaco ni fuego".
Según la sentencia, la respuesta tranquila y sagaz de Miwa irritó extraordinariamente a Roberto, quien con grandes voces y agresividad siguió insultándole: "puto negro, puto mono, tu sitio no está en este país". "Tu sitio es el jardín zoológico con tus compañeros. Arriba España, viva España". Acto seguido, Roberto, con la mano abierta y en el momento en el que Miwa comenzaba a girarse para apartarse, le propinó un brutal golpe en la zona inferior del lado izquierdo de la cara y comienzo del cuello, que le fracturó de inmediato las vértebras C4, C5 y C6, lo que provocó que la víctima cayera desplomado al suelo.
Miwa estuvo ingresado en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares desde el día 10 de febrero de 2007 hasta el día 1 de marzo de ese año, cuando fue trasladado al Centro Nacional de Parapléjicos de Toledo y en el que permaneció hasta el día 8 de octubre de 2007. En esta fecha fue trasladado al Centro de Lesionados Medulares de Vallecas, en el que continúa ingresado para tratamiento rehabilitador de potenciación muscular.
"Él seguirá en la cárcel y yo en una silla de ruedas"
El congoleño, por su parte, aseguró este jueves estar "muy contento" al conocer la condena impuesta a su agresor y confió en que su caso sea "una lección para que no vuelva a ocurrir" a otras personas porque "la Ley está por encima de nosotros".
El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, ofreció este jueves una rueda de prensa, junto a Miwa y su mujer, para valorar la sentencia que condena a Roberto por un delito de lesiones, con la agravante de discriminación racista y alevosía.
Con una amplia sonrisa, Miwa expresó su satisfacción con el fallo, al estar en el límite de la solicitud que reclamaban. "No tengo odio a mi agresor ni tampoco lo tiene mi familia y mis hermanos. Él seguirá su vida en la cárcel y yo en una silla de ruedas", aseguró.
Asimismo, apuntó que esperaba un perdón de Roberto en el juicio, si bien reconoció que no se lo hubiera dado. "Yo lo esperaba. Es una forma de negar lo que ha hecho", insistió, sin descartar un perdón una vez que su agresor extinga la condena de 10 años de prisión que se le ha impuesto y demuestre que ha cambiado de conducta.
Además, Miwa se mostró esperanzado ante su proyecto de futuro, que compartirá con su mujer. En septiembre dará conferencias como activista en la lucha contra la intolerancia y en los próximos meses se someterá en el Hospital de Parapléjicos de Toledo a un tratamiento experimental de hormonas de crecimiento para la recuperación de la médula dañada.
Una sentencia "pedagógica"
Por su parte, Ibarra valoró de forma positiva el fallo de la sentencia de la Audiencia madrileña al ser "pedagógico", si bien ha discrepado en que el golpe se enmarque en un dolo eventual al supuestamente no haber tenido Roberto conciencia del alcance que podría tener su agresión.
Tras anunciar que no recurrirá la sentencia, destacó que el texto contemple la agravante de discriminación racista y alevosía, puesto que ello supone "un avance en la lucha jurídica contra la intolerancia racista". "La lucha jurídica contra la intolerancia avanza y esta sentencia contribuye al acervo de conocimientos que hay que tener para luchar contra esta lacra", reseñó Ibarra respecto a la jurisprudencia que sienta el fallo de la Audiencia.
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