Este año el 25 de julio cae en domingo. Eso significa que estamos en Año Santo Jacobeo, un hecho que hace del Camino de Santiago un acontecimiento muy especial. 20 menores con problemas de adaptación psico-social vivirán, por primera vez, esta espiritual experiencia.
Francisco se ha salido con la suya. A sus 14 años reside en el centro de menores
Picón del Jarama, gestionado por la
Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y la
Fundación O'Belén. Hace meses se le ocurrió la idea de peregrinar en el Camino. "Había visto en un anuncio de la 'tele' hace mucho tiempo y quería hacerlo. Me puse 'cabezota' con Miguel -actual director de El Cigarral- y al final lo he conseguido", comenta sonriente.
Y es que este niño, acompañado de otros 19 compañeros de entre 12 y 17 años -16 del centro Picón del Jarama y 4 de El Cigarral (Toledo)-, va a embarcarse en una
aventura inolvidable que dicen marca la vida de todo el que la realiza. En este caso la experiencia promete ser cuanto menos curiosa. Psicólogos, educadores, trabajadores sociales, coordinadores y directores acompañarán a menores con trastornos de comportamiento durante más de 80 kilómetros. Una de las trabajadoras sociales que peregrinará con los chicos,
Amaranta Rodríguez, afirma que esta iniciativa "puede ser muy positiva para normalizar el ocio de los niños y una oportunidad para reforzar vínculos entre ellos mismos y con el equipo psicoeducativo".
De Santiago a Finisterre
El viaje constará de cuatro etapas desarrolladas a lo largo de seis días, partiendo desde
Santiago de Compostela y llegando hasta
Finisterre, con paradas en Negreira, Maroñas y Corcubión.
Uno de los objetivos más importantes del proyecto, tal y como explica el psicólogo
Nelson Quintero, está basado en fortalecer la confianza de los menores, incentivando las emociones, la atención, la resistencia física o la capacidad de superación. "El proceso que seguimos está marcado por objetivos. En una primera fase pretendemos conseguir los básicos de convivencia, de cuidado personal, de alimentarse en condiciones, etc. Luego hay una segunda fase que busca que los chicos sean más racionales y autónomos. El Camino de Santiago les va a venir muy bien porque ayuda a pensar", comenta Quintero.
Intervención especializada
Y es que el tratar día a día con estos menores no parece ser una tarea fácil. La mayoría de ellos han vivido duras experiencias familiares o personales antes de llegar al centro. Un "sufrimiento inapropiado" para su edad. El subdirector del centro,
Ángel García, asegura que, como consecuencia de esas vivencias difíciles, "son chicos que tienen alto grado de absentismo escolar, agresividad, con problemas en casa y con graves problemas de comportamiento en la calle".
La intervención clínico-terapéutica, educativa y sociofamiliar que se desarrolla en los cinco centros especializados en la atención de menores con problemas de salud mental y trastornos de conducta de la Comunidad de Madrid consiguen que muchos de estos niños, que habían fracasado en sus entornos, vean una luz al final del túnel que les de esperanzas y ánimos para enfrentarse a un futuro mucho más prometedor. De los 201 menores que pasaron por estos centros en 2009, con 174 (el 85 por ciento) se ha trabajado con éxito y se ha conseguido normalizar su situación.
Esta meta no sería posible sin el gran esfuerzo del
equipo de profesionales. A Amaranta se le nota que tiene vocación: "Algunos de los menores que ingresan aquí tienen un índice de agresividad alto, el enfrentarte a ello día a día y aguantar determinadas conductas es complicado. Pero luego ver que estas conductas remiten, se extinguen por completo y son capaces de integrarse en la sociedad como cualquier otro menor es una de las cosas más gratificantes que hay".
Uno de los chicos que ha mejorado notablemente es
Javi, que hoy además ha conseguido su título de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria). "En agosto voy a cumplir 18 años, ¿se te ocurre un mejor broche de oro que ir a Galicia en el año Jacobeo después de haber conseguido mi primer título?", pregunta entusiasmado.
Listos para partir
Porque si hay algo que se respira en el ambiente es entusiasmo. Las mochilas están listas. No se les olvidan las tiritas y dicen no tener miedo a las largas caminatas. Llevan meses entrenándose. Además de las actividades deportivas programadas, han hecho senderismo por la La Pedriza y Navacerrada. Ya están preparados.
Santiago les espera.
--Los nombres de los menores son ficticios--