Tres de cada cuatro profesores se sienten deslegitimados para ejercer su autoridad en las aulas, según el estudio 'Juventud y violencia', presentado este martes por la Fundación Pfizer. Para los expertos, la Ley de Autoridad del Profesor "no servirá de nada si su espíritu no cala en la sociedad, especialmente en los padres".
Inseguros, indefensos y despojados de toda autoridad. Así dice sentirse un amplio porcentaje de los profesores cuando les preguntan por la violencia en las aulas: el 85 por ciento dice que los
insultos y las amenazas directas entre alumnos son habituales u ocasionales y el 82,7 por ciento opina lo mismo sobre las
agresiones físicas entre estudiantes.
Cuando el profesor es la víctima, estos porcentajes alcanzan el 62,6 por ciento y el 18,6 por ciento, según la percepción de los propios docentes.
Los padres y los alumnos, sin embargo, piensan que las agresiones a profesores son mucho menos frecuentes. Especialmente los padres, que tienen una percepción aún más reducida que la de los alumnos de la violencia que sufren los profesores en las aulas. Más de la mitad se entrevista con los docentes una o dos veces por trimestre, pero uno de cada cinco confiesa hacerlo una vez cada seis meses o menos. Y, cuando lo hacen, según asegura el 59,5 por ciento de los profesores,
defienden y apoyan sin dudarlo a su hijo cuando se les informa de un comportamiento violento o agresivo. Así las cosas, tres de cada cuatro profesores
no creen contar con la suficiente legitimidad y autoridad ante padres y alumnos.
Un "grito de auxilio"
Todos estos datos reflejan "un auténtico grito de auxilio del profesorado", en palabras de
Francisco García, director de la Fundación Pfizer, que presentó este martes el estudio 'Juventud y violencia'. Preguntado por la recién aprobada
Ley de Autoridad del Profesor, que pretende atajar este problema en la Comunidad de Madrid, el ex defensor del menor y concejal de Familia e Infancia de Las Rozas,
Pedro Núñez Morgades, aseguró que esta "
no servirá de nada si no va acompañada de cambios en la sociedad". "Esa actitud debe ser asumida por los padres", añadió.
Consuelo Madrigal, fiscal de sala coordinadora de Menores, aseguró que la Fiscalía ya previó en su momento que las agresiones a profesores fueran consideradas
ataques contra la autoridad, al menos en los centros públicos. Para
Bárbara Scandroglio, del departamento de Psicología Social de la Universidad Autónoma de Madrid, la Ley de Autoridad del Profesor "deja patente de que
algo viene fallando desde hace mucho tiempo". Por su parte, Arturo Canalda, Defensor del Menor, señaló que los padres "tienen poco tiempo para educar a sus hijos y delegan su socialización en la escuela".