La demolición de este muro, de varios metros de altura y que también permitirá que los cuatro carriles de la salida del subterráneo dejen de estar señalizados con marcas viales amarillas que delimitan los tramos que se encuentran en obras, comenzó el pasado 10 de abril y obligó a desviar el tráfico de la calzada exterior de la M-30 entre los paseos del Marqués de Monistrol y la Ermita del Santo varias noches entre las 23.00 y las 6.00 horas.
Los conductores que circularon en ese horario por la M-30 en dirección sur eran desviados por el Puente de los Franceses hacia la avenida de Valladolid, desde donde enlazaban con el paseo de la Florida, la glorieta de San Vicente, el paseo de la Virgen del Puerto y el Puente de Segovia para acceder de nuevo a la vía de circunvalación por el paseo de la Ermita del Santo.El subterráneo de la M-30 entre el paseo del Marqués de Monistrol y el nudo sur fue abierto al tráfico el pasado 30 de marzo y cuenta con 132 cámaras de circuito cerrado de televisión, 86 paneles informativos, 328 altavoces y 38 salidas de emergencia, entre otras medidas de seguridad. Tiene un total de 9.952 metros de longitud, de los que 5.973 corresponden al tronco central y los 3.978 restantes son los ramales de acceso y salida.
Según los estudios de movilidad realizados por el Ayuntamiento, esta parte de la calzada exterior de la M-30, en cuya construcción se han invertido 523 millones de euros, absorberá 107.000 vehículos diarios, de los que 70.000 circularán por el túnel sur del By-Pass Sur cuando éste sea abierto al tráfico.