El Campus de la Justicia no ha costado dinero a los madrileños. Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad, así lo garantiza frente a la denuncia del Partido Socialista, que advierte que se han gastado más de 5,5 millones de euros en publicidad en un proyecto estrella hoy parado. Hasta 1,5 de esos millones se habrían gastado en colocar la primera piedra.
La portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, exigió a la presidenta este jueves que detallase a la Cámara los
325 millones de euros en contratos adjudicados a las empresas que desarrollaban el Campus de la Justicia ; o quién pagó los
34 actos públicos de presentación de los diferentes proyectos de la infraestructura que se realizaron mientras Alfredo Prada era consejero de Justicia. "Se adjudicaron contratos por valor de 325 millones de euros y 5,5 millones en publicidad y usted no sabía nada, claro. ¿Piensa dar alguna respuesta por semejante dilapidación?", subrayó.
La presidenta regional, a su vez presidenta de la Junta General de Accionistas de la empresa Campus de la Justicia S.A., explicó que el suelo para levantar los
19 edificios de este proyecto estrella para aliviar las carencias históricas de la Justicia en Madrid -"20 hectáreas nada menos"-, no costó nada a las arcas públicas: "Era una
cesión obligatoria de los propietarios de Valdebebas y el coste de los edificios emblemáticos se iba a financiar con la
subasta de los edificios judiciales (los situados en Madrid capital). Dos de ellos salieron a subasta (los de las calles Fernández de la Hoz y Hernani de la capital) y se consiguió por ellos seis veces más de lo que habían presupuestado los servicios de tasación de la Comunidad de Madrid. Así comenzó el Campus".
Contratos en suspenso
En 2008, con las obras de urbanización hechas,
varias primeras piedras ya puestas y el Instituto de Medicina Legal a medio construir, los miembros del Gobierno regional se dieron cuenta de que la crisis y la depreciación inmobiliaria harían
"inviable" financiar la construcción de los nuevos edificios "emblemáticos", por lo que el levantamiento del resto de infraestructuras de la primera fase
quedó en suspenso.
Según explicaron fuentes de la Consejería de Presidencia Justicia e Interior a
Madridiario tras la intervención de la presidenta, los
350 millones de euros que calcula el PSOE "no se llegaron a pagar" puesto que el proyecto se suspendió. Aguirre garantizó en el Pleno que el Campus se continuará "en cuanto pase la crisis", por lo que no habrá que invertir los 100 millones de euros que los socialistas calculan que costaría cancelar los contratos de forma definitiva.
Patrimonio del ciudadano
Esperanza Aguirre no respondió en la Asamblea quién pagó los más de 5,5 millones de euros que se se invirtieron en
actos promocionales (presentación de maquetas, visitas de los medios, caterings, paneles) y
publicidad del Campus de la Justicia, dinero "despilfarrado" a su juicio cuando la obra hoy está parada. Hace una semana, el portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, recalcó que
fueron las empresas del Campus de la Justicia quienes, por contrato (es una práctica habitual reservar el 1% del total de lo adjudicado) pagaron publicidad y actos con el visto bueno del entonces responsable, Alfredo Prada. El PSOE denuncia que
este argumento es falso: "La Comunidad sufraga el Campus vendiendo edificios (los antiguos juzgados) que son patrimonio de los madrileños, así que lo que se gasta en publicidad sale también de sus bolsillos".
Maru Menéndez reprochó a Esperanza Aguirre que el Campus de la Justicia es un proyecto "mal financiado y mal planificado, que tenía incluso un autobús de doce metros para promocionarse". A modo de conclusión, la presidenta espetó a la portavoz del PSOE: "No sé que tiene en contra de que haya un autobús. Prefiero ir en autobús a ir en Falcon, como los tres ministros (del Gobierno de Zapatero) que fueron
en un Falcon cada uno a Bruselas con una diferencia de media hora".