Opinión

A saco

Mara Colás Amor | Lunes 24 de mayo de 2010
Esta semana, el martes es la fecha de la entrada en vigor de la cambiada ley de seguridad vial aprobada el pasado 24 de noviembre; muy  mejorada para ellos, perjudicada para todos los demás, el resto de los sufridos mortales que habitamos estas tierras castellanas, y que por conducir un automóvil de manera responsable, tenemos que sufrir tantos preceptos, tanta amenaza de multa, pagar por todo, obligaciones sin fin, y derecho a casi nada. Hay que recaudar a saco y a saco van.

No sé si es de ley penalizar por todo lo que penalizan.  No sé si es de justicia quitar puntos hasta por respirar, pero están convirtiendo el conducir por nuestro territorio en una ruina y sobre todo algo anómalo e incómodo.

No se pueden llevar mil ojos en todo el alrededor olvidándonos casi de la calzada que transitamos, no puedes ir mirando de forma permanente al cuenta kilómetros para no pasarte UN SOLO KILÓMETRO de más, porque si lo haces y estas en la primera franja, la de 30 o 40, te multaran con 100 euros, pudiendo llegar hasta 600 y retirada de 6 puntos. No se puede atascar una ciudad entera, bajo amenaza de... ¡atención, todo es infracción!.

Entre las nuevas infracciones muy graves destaca la inclusión de la utilización de mecanismos destinados a eludir la vigilancia y control del tráfico, o sea  los radares, que ellos sí, tú no.

Adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas te puede costar 4 puntos, de lo que no habla es qué hacer cuando el ciclista, saltándose las normas básicas de circulación, pone en peligro tu conducción. Pero será en otra y  futura ley que en esta ni mu. Se amplía a 4 años el plazo de prescripción de las sanciones consistentes en multa pecuniaria; por si te ilusionaba pensar en que se olvidarían de ti. Y ni se te ocurra tocar un artefacto electrónico, el que sea.

¿Yo puedo pintarme? Porque yo me pinto conduciendo. ¡Miraré si en mi lápiz de ojos hay algo delictivoo temerario en él! No puedes discutir con un agente, solo obedecer sin rechistar, o te quedas sin cuatro puntos por ello... y así un largo etcétera renovado que deberás mirar para no pecar.

Y así se escribe nuestra historia vial, la historia de un sistema de apretar, ahogar, amordazar a una mayoría que aguanta todo paga todo y no pelea nada. Una época en que nuestras carreteras y coches son del siglo XXI pero las leyes circulatorias del XIX. Un abuso.

Menos mal que huele a sol, a terracitas verdes y encuentros de alegría. La luna llena hará su hechizos de amor este jueves, el día más cubierto de la semana en Madrid, y eso me tiene contenta, que si no...

TEMAS RELACIONADOS: