Opinión

Marionetas

Mara Colás Amor | Lunes 17 de mayo de 2010
Estábamos de San Isidro de feria, con chulapas, barquillos, organillos y chotis en las Vistillas, recordando otros tiempos del foro, cuando un sector sindical, el domingo en Madrid, nos recordó de nuevo, a través, ¡como no! de manifestación por nuestras calles, que no son aquellos tiempos de alegría que solían ser, con patrono y flores de mayo.

Y el motivo de tal reunión fue pedir una huelga general en España. No podemos permitirnos tener una huelga general en este momento. No podemos ser marionetas de un sector que lleva siempre el ascua a su sardina, que nunca renuncia a su pedazo de pastel y que tras un largo silencio cómplice ahora quiere armar bochinche porque ya no se pueden ocultar mas tras su falsedad. Necesitamos despertar a la realidad.

Aun con la perdida que supone el recorte para esos mas de 400.000 funcionarios, con sus vidas, problemas y circunstancias; el resto no tiene el puesto asegurado, ni es el 15 % que están bajando en muchas empresas, además de que en su totalidad no dejan de ser un 9% comparado con el numero de los parados que están malviviendo en esta España descalbagada, sin rumbo ni horizonte.

Los perjudicados de los recortes son un numero ínfimo comparado con la mayoría de autónomos, hosteleros, los desprotegidos mayores pensionistas, pymes y un interminable etc que están sufriendo y sudando la gota gorda para mantenerse en pie por la crudeza del momento, y amenazarles con huelga general es como sacar sangre a un anémico moribundo.

¿A quién quieren engañar los sindicatos? ¿a quién beneficia en este momento una huelga general? ¿a los talleres de aluminio? ¿a empresas transportistas, que les dejen con la mercancía tirada? ¿más perdida de venta en mercados tiendas o minoristas? ¿en qué beneficia una huelga al Corte Ingles? ¿y a los barcos pesqueros que dejen de faenar?

¿Quién va a reponer de un día parado un país entero? ¿Alguien sabe lo que nos supondría cuantitativamente y la imagen que nos daría? ¿Zapatero o los sindicatos nos iba a reponer esas perdidas y las caídas que se producirían en bolsa? Desgastar la imagen ya desgastada de este país nos saldría muy caro.

Por eso, yo animo a no alentar una huelga general se mire por donde se mire; ya es tarde. Ahora es tiempo de manifestarnos, cada domingo, todos de romería a la Moncloa, a la casa del responsable, pidiendo lo que sea que pidan quienes alientan huelga; pero produciendo sin parar ni frenar un ápice este estado, que no podemos ni debemos hacer mas sangre a una nación tan tocada.

¡Y con el trabajo y los recursos no podemos jugar señores sindicalistas, que ya está bien de pedir (ustedes) y perder (todos)!

Multiplíquense por cero y desaparezcan, que tienen ustedes un ojo para hacer lo equivocado que me asusta.

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