Mara Colás Amor | Lunes 10 de mayo de 2010
Pensar y juzgar mal a los demás en la generalidad. Lo hemos visto esta semana anterior con la foto de los jugadores Ibrahimovic y Piqué del Barça, que ha escandalizado y dado la vuelta al mundo, provocando incluso una machada de uno de ellos como contestación impertinente a una reportera mas insolente aún en su intención. Y no era necesario, decía Séneca” lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad”...
Han comentado hasta la saciedad el posado de los príncipes de Asturias, que no es otra cosa que la actualización del cambio físico de estos años de la señora de Don Felipe al que ya estamos acostumbrados, y que ahora tampoco era necesario...
Creo que de lo que tendríamos que hablar es de como mejorar esto; que dejemos de mirar todos al tendido y aportemos cada uno lo que sea que mejore esta playa desierta en la que hemos convertido nuestra sociedad española.
Perdemos empleo cada día, aumentamos nuestro endeudamiento y nuestra ruina económica como nación llega hasta el infinito y más allá; mientras nos cuentan y emboban con cantos de sirena como maniobras de distracción. Las cuentas gritan que cada día generamos menos con menos personas que cotizan, y tenemos mas gobiernos sanguijuelas, léase autonomías, diputaciones, delegaciones y gobierno central, que gastan mas y mas; y el dato cierto es que las cuentas no salen.
Por eso parar el consumo como se esta parando es lo mas cercano a producir el crack que se vislumbra., y la manera de ayudar, señores funcionarios y demás certificados, es continuar consumiendo con la normalidad que da saberse seguros. Oigo a funcionarios y empresarios potentes hablando de no gastar por la crisis, cuando precisamente ellos son quienes pueden continuar comprando, tomando sus cafés o yendo al cine con normalidad... Eso es lo que tenemos que continuar haciendo, ayudar para que la lista de empresas que cierran cada día sea menor, que la rueda gire para que el resto pueda seguir viviendo. Si todos paramos el país se para; y ese miedo es el que nos lleva al desastre.
Todo tiene un precio y este es el de la malísima administración general de nuestros recursos, los de este pequeño país que somos, formado por regiones que se creen grandes países que generan enormes recursos; y eso no es así ni lo será nunca. Solo la unión, la nuestra; trabajo conjunto, el de todos, y sentido común nos harán mejorar.
Juan Pablo II dijo: “Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz”.
TEMAS RELACIONADOS: