MDO | Domingo 09 de mayo de 2010
Lavapiés salió este domingo a la calle para celebrar la Fiesta de los Mayos, una alegre tradición madrileña. Los dulces, el vino y las flores se repartieron generosamente al son de jotas y seguidillas.
Durante toda la mañana los bailes tradicionales estuvieron presentes. Se recorrió el barrio con la ronda, se visitan los altares y se cantó y se bailó al más puro ambiente goyesco. Por su parte, numerosas Niñas-Mayas, elegidas por sus agrupaciones y vecindades, se sentaron como hace siglos en sus altares cuajados de flores.
A las 10.30 horas, en la Plaza de Lavapiés, se celebraron los bailes tradiciones a cargo del grupo 'Arrabel' y 'Colmenar Canta'. A las 11.00, el grupo de dulzaineros 'Los Talaos' amenizaron la jornada, para que a las 12.00 la gente estuviera animada para celebrar esta fiesta popular con rosquillas y vinos de la Tierra de Madrid. Finalmente, a las 13.30 horas se hizo entrega de placas y cerámicas conmemorativas, y a las 14.00 horas se realizó la ofrenda floral.
Historia
En torno a la vieja y querida iglesia de San Lorenzo, edificada sobre los cimientos de la antigua sinagoga, se extendía el entonces famoso 'Prado de Las Damas', que cubría con su florido manto verde lo que ahora son las calles de la Fe, Salitre y Argumosa. Este prado era famoso porque en él se celebraba la Fiesta de La Maya, fiesta con la que Madrid celebraba la llegada de la primavera.
La Maya quedó restablecida como fiesta tradicional en el barrio de San Lorenzo y en todo Lavapiés. Aunque pronto la costumbre de colocar en los portales una muy joven doncella, adornada y florida como un ángel, se estableció en todo Madrid y se practicaba durante todas las festividades del mes de mayo.
Hoy como ayer, aquel lugar que ocupó el prado sigue siendo el perfecto marco para celebrar la Fiesta de los Mayos de Madrid, que desde hace 22 años viene teniendo lugar. En esta ocasión, un grupo de asociaciones y grupos que trabajan desinteresadamente resucitan esta fiesta tras un sueño de siglos, sin otra meta que la de conseguir el mantenimiento y el mayor auge posible de esta festividad. El objetivo es que a la llegada de la primavera sea la Fiesta del barrio de San Lorenzo y la de todo Madrid.