: Existen mucho trabajos sueltos e inéditos sobre la Dehesa de la Villa, pero no había una guía como las que ya tienen otros espacios verdes. El movimiento vecinal en defensa de la Dehesa, que surgió para oponerse a una autovía que iba a atravesarla, llevaba mucho tiempo peleando para que se hiciera. Finalmente, el Ayuntamiento se puso en contacto con Emilio Blanco y él me pidió colaborar.
¿Qué podemos encontrar en la guía?
JM: Se explica qué es una dehesa, se hace una breve síntesis sobre los 850 años de historia del lugar, se ahonda en los diez ambientes naturales en los que se puede dividir y, lo más importante, se incluyen los diversos usos que le ha dado el pueblo de Madrid. Hemos intentado mostrar la biodiversidad de flora y fauna del lugar, en el que predominan el pino piñonero y el pino carrasco, pero donde también hay cedros o almendros. Los valores no se ciñen solo al tema natural, sino también al papel que han jugado los vecinos. Siempre ha habido una gran participación y muchas de las plantaciones han sido populares. Yo creo que si la Dehesa es lo que es se debe más a la tozudez y la constancia de los vecinos en intentar proteger esta zona que a los gestores que ha tenido a lo largo de los años.
¿Qué valores medioambientales tiene la Dehesa de la Villa?
Emilio Blanco: Los valores los resume una frase de Emilio Guinea y Vidal Bosch que hemos citado al principio de la guía. Decían ya en 1957 que es un lugar muy especial de Madrid porque no es un jardín cualquiera, sino que es un trozo de campo.
¿Ha mejorado su conservación en los últimos años?
EB: La verdad es que sí. Si hablas con las personas mayores te dicen que antes los pinos estaban más 'claruchos'. En general, hay que decir que ha mejorado. Se emplean unos grandes presupuestos y tiene que notarse. Hay pequeños aspectos que se podrían mejorar y de los que nos hemos dado cuenta durante la creación del libro. Creo que falta un estudio para la gestión de los pastos que quedan y ver cómo se siegan, pues sería mejor no hacerlo para que mantengan el 'pool' genético de las semillas.
: Es muy curioso. Hace mucho que no se mete ganado en la Dehesa y esas plantas, que dependen del ganado, se mantienen. Yo defiendo que se debería favorecer e, incluso, plantar Poa bulbosa, que forma praderas naturales y resisten mucho el pisoteo. Esta planta podría sustituir al césped y ser el futuro de la Dehesa.
¿Por qué es tan querido este parque por los vecinos?
EB: Yo soy uno de ellos. La verdad es que todos los espacios verdes están relacionados con los vecinos, pero este más en el sentido de que la gente que emigraba a Madrid sentía que era un trozo de su pueblo. Tiene muchas implicaciones, como, por ejemplo, que aquí se celebraban el Primero de Mayo y otras reuniones populares. Es un sitio libre y sin ningún control, algo que tiene mucho valor hoy en día. Esa sensación de campo marca la diferencia con otros espacios verdes.