"David reaccionó agresivamente y, tras decirle a J.H.T., de 25 años de edad en el momento del incidente, que le iba a romper la cara, cogió el vaso de cristal que llevaba en la mano y se lo estampó en la frente. A continuación, David agarró del cuello a la víctima y le dio un mordisco en la oreja derecha que le arrancó parte del pabellón auricular", recoge el escrito.
Después de ser separados, añade el fiscal, el acusado salió a la calle, "mientras era seguido por el agredido y por un amigo de éste, quienes le dieron alcance". "En ese momento el procesado le volvió a propinar otro mordisco, en esta ocasión en el cuarto dedo de la mano izquierda", apunta el escrito del fiscal.
Como consecuencia de estas agresiones, el joven herido pasó un día ingresado en un hospital y tardó 95 días en curarse de sus heridas. Le quedó como secuela, visiblemente apreciable, la pérdida de parte del pabellón auricular.
El fiscal señala que el acusado, en el momento del enfrentamiento, "había ingerido bebidas alcohólicas que le limitaban levemente su capacidad de comprensión de los hechos", por lo que concurre "la circunstancia atenuante de embriaguez". Por este delito de lesiones el Ministerio Fiscal solicita tres años de cárcel para el encausado.