MDO/E.P. | Lunes 19 de abril de 2010
Comer una hamburguesa en un restaurante de comida rápida es "casi tan malo" para la salud cardiovascular como fumarse un cigarrillo, según afirmó este lunes la doctora Almudena Castro Conde, coordinadora de las 'I Jornadas interhospitalarias de Prevención Secundaria y Tratamiento de la Cardiopatía Isquémica', que se celebran este lunes y martes en el Hospital Universitario de la Paz.
En opinión de esta experta, el abandono de la dieta mediterránea, el sedentarismo y el consumo de tabaco han provocado que la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares se haya multiplicado en los últimos años, hasta el punto de que "ya no sorprende ver a una persona de 30 o 35 años con un infarto de miocardio".
"Hace unos años los niños pasaban su tiempo de ocio jugando en el parque, mientras que ahora han convertido el jugar con las maquinitas en un hábito de vida", explicó la doctora Castro. Por este motivo, "la prevención, tanto primaria como secundaria, debe tener el cien por cien de la importancia para la población", añadió.
En este cambio de hábitos, el médico de familia debe jugar un "papel fundamental" y "cambiar su mentalidad para ser capaz de sentarse con el paciente y educarle porque, si no lo hace, las pastillas no valen para nada", aseveró esta especialista. Por su parte, el paciente debe mostrarse "receptivo" para captar el mensaje de que, por ejemplo, "dejar de fumar reduce de forma drástica el riesgo de recaídas tras un infarto", comentó.