Esperanza Aguirre dice que ella destapó el Gürtel. Ja, ja y ja. Es el resumen de la respuesta que ha dado Internet a sus palabras. Los internautas han creado un grupo en la red social Twitter en el que ponen de manifiesto que no se tragan que la presidenta regional tirase de la manta del mayor escándalo de corrupción que ha salpicado al Partido Popular.
Y lo han hecho con el arma que mejor funciona en este país: el humor, y si es hiperbólico mejor. El grupo que antes comentaba se llama 'AguirreFacts'. Muestra algunos de los 'supuestos logros' conseguidos por la lideresa cósmica.
Esta es una selección de los 'tweet' más llamativos: "Yo he inaugurado hasta el último ladrillo del tetris", "Luke, yo soy tu madre", "Estando en Covadonga le dije a Pelayo: ¿No te parece que esto se está llenando de moros?", "Yo creé a Dios en 7 minutos a mi imagen y semejanza", "Yo anuncié a María y parí a Jesús", "El círculo no tenía cuadratura hasta que llegué yo", "Yo hice de Río de Janeiro sede de los Juegos Olímpicos para putear a Gallardón", "Yo me pasé el Super Mario sin saltar", "Yo creé el polígono de dos lados", "Yo tengo una alfombra de pelo de rana", "Yo como pizzas cinco estaciones", "En verano yo pongo el climatizador de mi coche a cero grados Kelvin", "Yo crucé el Rubicón, a su paso por Valladolid", "Yo soy el Humo Negro", "Yo le di la paliza a Herman Tertsch", "Yo robé el carro a Manolo Escobar con la ayuda de Correa", "Yo sé llegar a la isla, moverla y salir de ella", "Yo le tiré la manzana a Newton", y así por cientos. Hasta los populares se unen a la moda: "Yo puse de moda los calcetines blancos con sandalias".
La gente se ríe por no llorar. Sin embargo, la jugada le ha salido redonda a Aguirre, que ha concentrado (otra vez) en ella todas las miradas. Ha echado tinta como el calamar, evitando que los periódicos hiciesen notar que su gobierno, esa misma mañana, no tuviera respuesta a algunas de las preguntas de la prensa sobre el sumario de Gürtel. Además, de paso, se ha desmarcado de Rajoy y le ha vuelto a dejar mal. Porque ella habla, aunque sea en exceso, mientras que el líder gallego guarda silencio pensando que las nubes negras de la tormenta de Correa van a pasar así como así. Eso le da un halo de transparencia, aunque sea evidente que si quiere que su Gobierno esté limpio y presentable para que se vea en sociedad, debe seguir depurando su estructura administrativa. Que la Fuerza la acompañe.
Sin duda, son momentos como estos los que hacen que la política sea un poco interesante. La pregunta es si con el panorama tan gris que tenemos a nivel nacional podremos volver a ver una reacción ciudadana tan espontánea, crítica y fresca como esta.